Por Mariano Bacigaluppi

01. By The Hammer Of Zeus (And The Wrecking Ball Of Thor) (8:05)
02. Pagan Heart (6:19)
03. The Bread Of Wickedness (3:11)
04. In A Dream Of Fire (5:58)
05. Nepenthe (I Live Tomorrow) (5:21)
06. The Orpheus Taboo (7:44)
07. To crown Them With Halos (Part I & II) (11:17)
08. The black Light Bacchanalia (The Age That Is To Come) (7:19)
09. The Tortures Of The Damned (3:00)
10. Necropolis (He Answers Them With Death) (9:08)
11. Eternal Regret (8:59)

MIEMBROS

David DeFeis – Voz, Teclados, Orquestaciones
Edward Pursino – Guitarras
Josh Block – Bajo, Guitarra Acústica
Frank Gilchriest – Batería

SELLO

SPV/Steamhammer

WEB

http://www.virgin-steele.com/

Sinceramente esconder u ocultar mi fanatismo por VIRGIN STEELE es una tarea más que imposible. Según mis gustos personales, conformarían mi triunvirato favorito dentro del Heavy Metal junto con ManOwaR y Heavens Gates. Siempre los he considerado una de las más infravaloradas bandas dentro del género. Tienen obras de una altísima calidad, inspiradas composiciones que salen de la privilegiada mente de su mentor, David Dionysus DeFeis. Tuve la suerte y el privilegio de poder entrevistarle dos veces en menos de un año. En la primera de esas entrevistas, el año pasado, el cantante y compositor nos contaba y nos daba algunas pistas de como sería este nuevo disco y ya en la segunda y última entrevista, hace poco menos de un mes, ya desmenuzaba y detallaba toda la información acerca de este maravilloso The Black Light Bacchanalia.

Curioso título sin dudas, que según su creador es su forma de expresar lo que es la vida o más precisamente la vida en la actualidad. Y, sinceramente, no creo que esté muy alejado de la realidad. Como siempre David DeFeis utiliza la historia para la conceptualidad de sus discos pero continuamente haciendo un traslado a la realidad, a nuestros días. Esta vez, como continuación de su anterior disco “Visions Of Eden”, centra sus letras en el paganismo y como poco a poco empezaron a surgir las religiones organizadas y, así también, la desaparición o el borrado de la imagen de la deidad femenina. No sólo Lilith, como en su anterior disco, sino también Hipatía, Juana de Arco y Jezabel sirvieron de inspiración para esta nueva y majestuosa obra.

El cañonazo By The Hammer Of Zeus (And The Wrecking Ball Of Thor) es el representante para abrir el larga duración. Recuerda mucho a su anterior disco, como nos resultará durante toda la escucha de este nuevo CD, por esa manera bluesy de entonar las canciones que desde hace algunos años utiliza el cantante. Entraría dentro de los cánones del medio ritmo pero con un explosivo y rimbombante estribillo repleto de melodía y calidad a raudales. A contrapunto de “Visions Of Eden”, el teclado perderá un poco de protagonismo estando las guitarras de Edward Pursino más notorias y presentes. El solo desde las seis cuerdas para esta canción es sencillamente sublime como siempre y el taladrante doble bombo de Frank Gilchriest una auténtica maravilla.

Pagan Heart es otra de las canciones que llevan la marca registrada de Virgin Steele. Contiene pasajes verdaderamente oscuros desde el teclado principalmente y la voz de David DeFeis es naturalmente alucinante, cambiando de registros a su antojo y desgranando sentimiento como pocos. Los bombos de Frank Gilchriest nuevamente serán una constante durante los más de seis minutos que dura la canción.

The Bread Of Wickedness es una auténtica bomba de relojería con un único propósito de explotar nuestros oídos y lo consigue, creedme que lo consigue. Nuevamente la batería será uno de los actores principales con un entrecortado ritmo, y la endiosada voz de DeFeis llenará cada milisegundo que el silencio quiera dejar. EPICO creo que sería la palabra ideal para definir esta canción y todo lo que nos transmite. Después de que un sinfónico teclado nos abra las puertas, dará su comienzo In A Dream Of Fire. Otro genial medio-ritmo, donde la voz del cantante sacará a relucir cada uno de los matices que posee. Es un verdadero placer poder disfrutar de tan ricas y ensoñadoras melodías y, como no, de la armoniosa sencillez de la guitarra de Edward Pursino. El último minuto de vida de la canción se tornará más melancólico, triste y grisáceo.

Pero si hablamos de melancolía, sin dudas, tendremos que citar a la siguiente canción. Nepenthe (I Live Tomorrow) es la primera balada que aparece en el disco y es deslumbrante comprobar como muchas veces la sencillez se magnifica en calidad. Es una canción que transmite muchísimo, quizá la que más en todo el disco. La voz, el piano, la blusera guitarra y los grandilocuentes coros hacen una perfecta y sombría atmósfera que nos recordará bastante a otras canciones de la banda como ‘God Above God’ o incluso ‘House Of Dust’.

Con The Orpheus Taboo en su comienzo y en gran parte de la misma volverá la vertiginosidad y velocidad que había desaparecido en la anterior canción. Eso si, también encontraremos tenebrosos pasadizos musicales llenos de nostalgia y entristecimiento. Nuevamente, David DeFeis, dará rienda suelta a su creatividad desde sus cuerdas vocales y el solo de guitarra es para aplaudir de pie durante varios minutos. Dicho solo nos indicará un cambio en la canción, recordándonos a los tiempos violentos de “The House Of Atreus” pero como siempre… nunca perdiendo la melodía en la composición.

To Crown Them With Halos es la canción más larga del disco, más de once minutos, en la que más variedad encontraremos. En los primeros noventa segundos las nubes volverán a cercar al cielo musical, para dar paso a posteriori, de tan sólo el piano y la inmaculada voz del vocalista americano. Miraremos musicalmente al pasado ya que nos recordará nuevamente a “The House Of Atreus” y con un perfecto estribillo, de esos que te ponen la carne de gallina. Epicidad al máximo. Otro grandioso solo del mago de las seis cuerdas Edward Pursino, que uniéndose a la batería y al bajo logran magnificar un sonido contundentemente impecable. Pasando el ecuador, aparecerán cada vez más los sonidos sinfónicos y esas tan peculiares partes narradas que nos suele regalar el cantante. Grandísimo, elocuente y, sobretodo, épico final.

En la canción que da nombre al álbum, The Black Light Bacchanalia (The Age That Is To Come), también encontraremos una diversa variedad tanto vocal como musical. Partes con medio ritmos siniestros y melancólicos, furiosas secciones de doble bombo, enormes coros, dulce y efectivo estribillo y hasta partes progresivas desde la batería y los teclados.

Hay que seguir adelante y el encargado de dar el próximo pasó será The Tortures Of The Damned que es la otra balada que encontraremos en el CD. Es la canción con menos duración y no es más que otro viaje sonoro que nos obsequia el genio David DeFeis que saldrá a escena acompañado de su piano, las orquestaciones, unos sencillos acordes desde la guitarra y una casi imperceptible percusión. Una potente y cálida luz que brilla en la oscuridad.

Con Necropolis (He Answers Them With Death) recuperaremos la velocidad perdida ya que cuenta con los bombos más veloces del disco. Está más que sabido que el trabajo de Frank Gilchriest suele ser impecable pero en esta canción literalmente nos dejará boquiabiertos. No veo la hora de vivir esta canción en directo, no tengo la menor duda que puede funcionar a las mil maravillas. Otros nueve minutos cargados de virtuosismo pianístico, susurros y narraciones del vocalista y un ambiente denso en general, aunque como siempre hay de todo… solo de guitarra alucinante y otro final lleno de épica y digno para que David DeFeis empuñe su espada en llamas.

Lamentablemente, todo llega a su fin, y aunque este sea un disco bastante extenso… cuando uno admira y disfruta de una banda le gustaría que sus discos fueran infinitos. Así es que Eternal Regret es la encargada de cerrar la puerta y decirnos adiós. Una nueva y extensa canción, casi saboreando los nueve minutos, que obviamente contiene todos los condimentos Made In Virgin Steele. Lo más preponderante será la tristeza y la melancolía desde la voz y el piano de David DeFeis, registro que desde hace algunos años parece haberse apoderado de él. Todas las despedidas son tristes y eso es principalmente lo que transmite esta canción, sino fijaros en el último grito del vocalista y la última tecla ejecutada desde su piano. Tremendo final.

Creo que es un grandísimo disco, súper inspirado y que le encantará sobretodo a todo aquel fan de la banda que haya disfrutado de su anterior CD “Visions Of Eden”. Para los demás… escuchadlo de todas formas, que a día de hoy que una banda con treinta años de carrera a sus espaldas haga un disco de tal magnitud es lo más parecido a un milagro.

Por último, comentaros que hay tres ediciones distintas de este nuevo disco y cada una de las ediciones con una portada distinta. La edición simple que contiene los once temas que acabo de comentar, una segunda edición en Doble DigiPack a la que se le añaden dos Bonus Tracks (When I’m Silent y Silent Sorrow) y también la Biografía de la banda narrada por el mismísimo David DeFeis y ya por último, una tercera edición limitada a 3000 copias en todo el mundo, conteniendo tres vinilos (que trae las originarias once canciones y el Bonus Track When I’m Silent) más la biografía de la banda en un libro con el mismo tamaño de un LP, un póster en formato A1, una postal y una pegatina y el CD en su edición normal.

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