Texto: Mariano Bacigaluppi
Videos: Mariano Bacigaluppi

La verdad que el disco solista de Tarja, “My Winter Storm”, no está demasiado cerca del Heavy Metal o, por lo menos, cerca del estilo que hacía con la banda con la que se dio a conocer mundialmente. Ahora bien, los que pudimos ver su concierto en el pasado festival veraniego Metalway, comprobamos que en directo los decibelios subían considerablemente y la banda que arropaba a la cantante finesa, todos ellos de un grandísimo nivel, hacía sonar las canciones más heavys y con más potencia.

Pese a todo ello, en la sala éramos poco más de 500 personas, o lo que es lo mismo, un cuarto de su aforo. Tal vez influyó el que fuera un Domingo, que el aluvión de conciertos que hay por esta época haga que muchos, pensando en su economía, tengan que elegir entre los conciertos a cual asistir y por último y, también bastante influyente sin lugar a dudas, el traer a dos teloneros prácticamente desconocidos en la geografía española.

Las puertas se abrieron pocos minutos antes de las 20 horas y quince minutos después, el telón imaginario se abrió y los noruegos de ASPERA salieron a escena. Estos jóvenes salieron a comerse el escenario y os puedo dar fe que lo consiguieron y con creces. Practicantes de un Metal ultra melódico, con muchos tintes progresivos y demostrando ser exquisitamente técnicos y amantes de las melodías bien construidas.

Venían a presentar lo que será su primer larga duración, de nombre “Ripples”, que fue grabado durante el 2009 pero que desgraciadamente aún no han encontrado sello discográfico que pueda editarlo. Si se ve en su biografía que el promedio de sus edades da 21 años, cuesta creerlo porque parece que hubieran nacido arriba de un escenario, demostraron tener muchísimas tablas.

Después de la Intro de rigor, la canción que da nombre a su disco sonó en la madrileña sala. Desde el primer acorde de Ripples ya captaron toda mi atención y la de muchos de los presentes. El teclado del comienzo hacía que moviéramos la cabeza tan furiosamente como podíamos. La siguiente canción que presentarían los noruegos sería Traces Inside. Nuevamente demostrando una perfección instrumental asombrosa, por momentos me hacían recordar a sus compatriotas Conception y en las partes más furiosas a Pain Of Salvation. Su cantante, el versátil Atle Pettersen no paraba de animar ni un solo segundo.

El show debía continuar y The Purpose apareció en la noche. Una canción y, sobre todo, un comienzo muy en la línea de Symphony X gracias a los teclados ofrecidos por Nickolas Henriksen. Grandísimo el solo de guitarra de Robin Ognedal. Do I Dare? Fue su quinta canción y guardándose un as en la manga para finalizar el show. Ese as se llama Remorse. Sencillamente una canción muy pero muy grande. La melodía y la potencia unen sus fuerzas y arrasan con todo lo que se interponga en su camino. Las influencias de Pain Of Salvation se hacen muy latentes, pero eso en absoluto quita un ápice de originalidad ni de diversión a la hora de escucharla.

Es una verdadera pena que ASPERA no hubieran aparecido hace una década y no lo digo por su originalidad, más bien todo lo contrario. Todos sabemos el delicado estado en que está la industria y la cultura musical y sinceramente, es una lástima que bandas como ésta no tengan una oportunidad de sacar un disco hoy en día. Tal vez, diez años atrás hubieran tenido más oportunidades de darse a conocer al mundo logrando que cada una de sus canciones fuera escuchada por millares de personas. Sinceramente espero que tengan muchísima suerte en el futuro y que la gente le devuelva un poco de todo lo que ellos le aportan a la música. Si queréis saber más de esta banda, visitad su página web oficial http://www.asperaofficial.com/.

Los siguientes en salir a escena, al igual que la estrella de la noche, provenían de las gélidas tierras finlandesas. KINGS OF MODESTY al igual que la primera banda de la noche son unos perfectos desconocidos por España, pero a diferencia de los noruegos, su propuesta no me atrajo demasiado. Power Metal sin muchas sorpresas, que sencillamente no lograron captar mi atención. Además, un sonido no demasiado limpio hacía que lo que el público recibiera fuera una auténtica bola de ruido, por lo menos desde las dos o tres ubicaciones de la sala donde pude estar.

Por lo visto e informándome un poco de su biografía, es una banda formada en 1994 y que su bajista Henkka Tuura toca en la banda Brother Firetribe junto al guitarrista de Nightwish, Emppu Vuorinen. Ellos también vinieron a presentar su debut discográfico llamado “Hell Or Highwater” que ha salido hace muy pocos días a la venta bajo el sello Escape Music.

Como ya dije, lo que mostraron en la noche madrileña fue un Power Metal, no demasiado original y sinceramente bastante repetitivo, siempre hablando desde mi punto de vista. Su presentación la abrieron con la misma canción que abre su disco, Never Touched The Rainbow. La gente respondió bastante bien a la propuesta de los músicos.

Siguiendo un orden perfecto, acorde con su CD, la siguiente canción que tocaron fue Hourglass. La tercera de las canciones fue Tailspin. Me resultó la más interesante, con algún cambio rítmico digno de reseñar, pero sobretodo por el trabajo en las guitarras de Samuel Heljt.

Suicidal Mission sonó bastante pegadiza con una nueva decoración guitarrera, con un gran solo y los armónicos a la hora del día, pero la voz del cantante Jason Flinck no estuvo demasiado acertada, forzando tanto su voz que por momentos era bastante incómodo escucharle. Eso sí, gran trabajo a las teclas de Mikael Hjelt.

Las últimas dos canciones que presentarían los finlandeses serían Staring Eyes y Hell On. Así se despidieron rápidamente porque el plato fuerte de la noche estaba por llegar.

Así pues, algunos minutos pasados las diez de la noche, la artista que todos los presentes esperábamos hizo su aparición. La canción Enough es un verdadero bombazo para comenzar un concierto, sinceramente no podría haber mejor elección. Las estrofas de su pegadizo estribillo ‘Had enough symphonies of Sorrow…’ creo que aún siguen resonando por la cabeza de todos los que asistimos esa noche. Tarja sublime y Mike Terrana tan, o incluso más, loco y potente que nunca. Sin pausa, una nueva canción del único disco solista de la diva sonaría My Little Phoenix.

La primera sorpresa de la noche estaría por aparecer. Está claro que todos esperábamos escuchar algo de Nightwish, porque sinceramente por más bien que lo haga la que ha sido su reemplazante, todos sabemos que Tarja es LA VOZ de Nightwish y sus canciones sólo ella puede darle ese toque mágico. Así es que She Is My Sin hizo enloquecer a la sala. Los pocos, pero ruidosos, enloquecieron y cantaron la canción íntegramente. Mike Terrana sin darle respiro a los bombos y castigando cada uno de sus parches y el guitarrista para la ocasión, Alex Scholpp (Ex- Farmer Boys) hizo un solo más que perfecto.

Tarja en todo momento estaba agradeciendo al público, regalando sonrisas y siempre dirigiéndose a los presentes en un casi perfecto español. Minor Heaven fue la siguiente canción previo a una preciosa y melancólica interpretación de Max Lilja gran conocido por ser uno de los creadores de esa original y potente banda que es Apocalyptica. Aunque haya abandonado la banda y ahora tenga su propia banda, llamada Hevein, tiene todo el reconocimiento que se merece de parte del público.

Y las canciones seguían viniendo unas tras otra. Ciaran’s Well y Lost Northern Star. Tambien hubo tiempo para interpretar una de las colaboraciones que ha hecho Tarja Turunen. La canción en cuestión fue Tired Of Being Alone del proyecto electrónico alemán Schiller.

La siguiente canción, una versión específicamente, fue presentada por la vocalista como una canción que todos conocíamos y así fue. Poison de Alice Cooper sonó muy cruda, muy potente, muy heavy literalmente. Con Terrana siguiendo en su misión de demoledor de parches y bien secundado por Oliver Holzwarth (bajista de Blind Guardian).

Tuvo una gran aceptación de los presentes, pero lo que vendría a continuación haría que la sala se viniera abajo. Las primeras notas desde el teclado de Christian Kretschmar vaticinaban que vendría algo grande. Nemo fue coreada hasta la afonía por el público. ¿Alguna duda de que Tarja Turunen es LA vocalista de Nightwish? Creo que ninguna.

Sing For Me y Oasis fueron otras dos canciones que sonaron en La Riviera y hasta la cantante se dio el lujo de presentar una nueva canción. If You Believe fue interpretada por la vocalista al piano y en una perfecta harmonía y soledad sobre el escenario. Una melancólica balada que formará parte del segundo disco de la soprano,

Después de un pequeño problema técnico lumínico, la banda volvió al escenario para interpretar las dos últimas canciones de la noche. Deep Silence Complete fue una verdadera sorpresa y sonó a gloria. Otra que la gente no dejó de cantar ni un solo segundo. Tarja arriba del escenario dio una nueva muestra vocal de manera sublime y animó al público a cada instante. Una gran interpretación, si pidiéramos prestado por unos instantes el argot de la opera, se merecería un inmenso ¡Bravo!.

El final elegido vino con una canción de su único disco solista hasta la fecha (My Winter Storm) y la canción seleccionada fue Die Alive. Esa fue la despedida de Tarja y del resto de la banda.

Un concierto correcto, que podría haber ganado unos enteros más con alguna que otra canción más de Nightwish, por ejemplo en el Metalway interpretó Wishmaster y Over The Hills And Far Away (original de Gary Moore), que sinceramente es lo que todos esperábamos esa noche, porque hoy y siempre Tarja… será la vocalista de Nightwish.

FOTOS: http://www.goetiametal.com/cronicas/tarjaenmadrid.html

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