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Texto: X.F. Remorse
Fotos: Archivo página oficial S.A.
Fotos: Rock n Rock

Conciertazo con mayúsculas de Soziedad Alkoholika el pasado 12 de mayo en la sala 2 de Razzmatazz, que se llenó hasta la bandera para ver cómo los vitorianos venían a presentarnos su último trabajo discográfico, el muy destacable “Cadenas de Odio”. Son innumerables las veces que hemos podido ver a esta banda, y difícilmente fallan. Antes, pero, pudimos disfrutar de los últimos temas de la banda Childrain, a la cual me supo mal perderme en casi su totalidad y sólo pude ver la parte final de su concierto, suficiente para apreciar una banda con muchas ganas y que combina de forma interesante el thrash, el death metal melódico y el metalcore. Además, la respuesta de la gente fue bastante positiva y, a pesar de que por entonces no había ni media entrada, sí que tuvieron buena acogida.

Soziedad Alkoholika, como hemos dicho antes, dieron un conciertazo. Pero es que, en esta ocasión, además, disfruté especialmente porque también les vi disfrutar a ellos, y es que ya se sabe que S.A no es una banda que se prodigue en discursos o agradecimientos y, en cambio, al final del espectáculo derrocharon simpatía y estuvieron más rato despidiéndose de lo que en ellos es habitual…incluso pude ver media sonrisa en el rostro de Pirulo, el bajista, lo cual ya es mucho para alguien que no sólo no anima durante las canciones sino que directamente casi nunca mira al público.

La primera parte del set-list estuvo prácticamente monopolizada por los temas de su último álbum, que para eso venían a presentarlo: Barrio Oscuro, Contra las cuerdas, Procrastinacion o Niebla de guerra (para un servidor, y para también el propio Juan, el mejor tema del disco, por sus riffs y, sobre todo, por su ritmo que la hacen diferente a las demás del álbum). Con todo, y a pesar de ser temas nuevos, la gente los acogió muy bien y es que, en muchas ocasiones, los pogos no sólo se limitaron a los cuatro o cinco cafres que te encuentras siempre en las primeras filas, sino que fueron muy concurridos y podías ver a más de 25 o 30 personas pegándose de lo lindo e incluso a veces el barullo llegaba hasta media sala…algo realmente inaudito y digno de ver. Además, la respuesta “contundente” del respetable no sólo se dio con los clásicos, sino también con los nuevos temas, con lo cual el movimiento, los pogos, los mosh, el headbanging, el sudor y, hablando el plata, las ostias, se dieron de principio a fin.

El set-list fue extenso y todos los temas sin excepción fueron aclamados por el público, aunque quizás los que más fueran los más conocidos (Palomas y buitres, Cienzia asesina, Ratas –¡esta última precedida por el punteado con el que empieza “Victim of changes” de Judas Priest!-, Peces mutantes, SHAKTALE…). Un servidor, con todo, con los que más disfrutó fue con En el tejao (que no siempre habían estado tocando en esta gira y, de hecho, el propio Juan dijo que hacía tiempo que no la hacían) y ese medio tiempo tan genial que es No kiero participar.

Muy destacables, por sentidas, fueron Buenos momentos, Cuando nada vale nada, Piedra contra tijera y Pauso bat; esta última la empalmaron con otro tema en vasco, Gora goaz, del último trabajo y sin duda uno de los mejores cortes del “Cadenas de odio”. Como nunca llueve a gusto de todos, diré que eché de menos algún tema del “Y ese que tanto habla…”, mi disco favorito y del que parece que ya han prescindido de tocar algún tema, descartando algunas que parecían clásicas inamovibles como Jaulas de tierra o Ariel Ultra (pedir José Andres, Automarginao o Errare humanum est ya es pedir mucho). Pero el hecho de que no toquen ninguna canción de tu álbum favorito y a pesar de ello disfrutes como un enano de un concierto dice mucho de una banda, de sus recursos y de la calidad de su oferta discográfica.

Fue realmente un concierto sin concesiones a la gente, como nos tienen acostumbrados S.A. Prácticamente sin parlamentos, prácticamente sin presentaciones de los temas y prácticamente sin movimiento por parte de los integrantes de la banda, que hace tiempo que olvidaron el headbanging y que no interactúan entre ellos.

Recuerdan un poco a los Ramones, versión thrashcore: un tema tras otro, sin remilgos ni historias, directos y en plan “si te gusta bien, y si no, también”. Pero mientras ellos actuaban con esta frialdad la gente se daba de lo lindo en una sala casi a reventar, porque S.A son una especie de apisonadora que, a pesar de su contundencia, o quizás por ello, levanta pasiones. Acabaron con Motxalo, algo inesperada y, cerraron por supuesto con Nos vimos en Berlín, clásico entre clásicos.

Cuando llegué a casa, con el cuello destrozado, me puse a rebuscar en el baúl de los recuerdos, y encontré la entrada del primer concierto que les vi. Creo que fue en la gira del Ratas, allá por 1.996. La entrada valía 1.800 pesetas y fue en el mismo lugar, pero en la sala 1, aunque antes se llamaba Zeleste. Durante 16 años he tenido un gran recuerdo de ese concierto al que ahora se añadirá el del sábado pasado.

FOTOS: http://www.goetiametal.com/cronicas/soziedadalkoholikaenbarcelona2012.html

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