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Texto: Enrique Martinez
Fotos: alivecarlos
Promotor: GPProducciones

Si os hablo de Rock City Morgue así, sin ningún tipo de presentación, seguro que la mayoría de vosotros mostraríais cierta indiferencia; si os digo que la encargada de tocar el bajo y los teclados en la banda está casada con el guitarra de Supagroup, el interés no creo que vaya en aumento, pero…. si os digo que estoy hablando de Sean Yseult, la guapísima bajista de White Zombie…? Aha! Los ojos como platos!

Ok, ahora que he captado vuestra atención, vamos con Rock City Morgue. Porque los que creíais que la vida musical de Sean Yseult terminó con White Zombie, estáis muy equivocados. Esta banda está dando guerra desde su debut, allá en el 2003, y merece un poquito de atención.

Estamos en el 2010, y la banda viene a presentar su tercer trabajo. Para Sean quedan muy lejos los tiempos en que su rubia melena se agitaba ante decenas de miles de fans al ritmo endiablado del metal industrial de White Zombie. Pero aunque esas decenas de miles de fans se hayan convertido solamente en decenas de fans, Sean sigue agitando su melena al ritmo, no endiablado pero sí diabólico, de Rock City Morgue.

No seríamos muchas más de 100 personas cuando “Disconnected” sirvió como pistoletazo de salida a la hora y media de punk-rock desbocado que nos sirvió la banda, tiempo suficiente para ir alternando canciones de sus 3 trabajos, y dejar bien claro que la faceta de Rock City Morgue en directo no tiene mucho que ver con la de estudio. En disco suenan como una perfecta banda sonora para el film “El corazón del ángel” de Mickey Rourke: rock denso, pantanoso… haciendo honor a la ciudad de la que proviene el grupo, New Orleans (el nombre de la banda hace referencia a dicha ciudad); mientras que en directo desaparecen ciertos matices de su música para ofrecer una versión más cruda y contundente de sus temas (y a un buen volumen, joder, que estoy escribiendo estas líneas con un pitido constante en el oído izquierdo!)

La banda son unos pedazos de músicos y con acumulada experiencia a sus espaldas, y eso se nota. La guitarra de Johnny Brashear es omnipresente, capaz de llegar a todos lados tanto como rítmica como solista; y de todas formas, tiene a Sean Yseult con su bajo para cubrir los huecos que puedan haber. Que guapa es Sean, por Dios!.. Imposible no enamorarse de ella cuando esta ahí encima del escenario, zarandeando su melena y sonriendo agradecida ante la respuesta del público. Ha disfrutado de la gira española, y eso se ha notado en cada concierto, da igual que sea ante 35 personas en La Coruña, 50 en Donosti o 100 y pico en Barcelona; disfruta de cada minuto que está ahí arriba. Y además, tiene que haber hecho un pacto con el diablo, porque no es normal que cada año que pase, ella esté más joven y guapa! Vestida de blanco y negro, con un aura de hechicera vudú, Sean, tras la descarga inicial en la que la banda salió a matar, cuelga su bajo en forma de ataúd y se sienta a los teclados, para iniciar un set en el que los medios tiempos asfixiantes se van enlazando.

Aquí, más que nunca, la banda hace honor a su procedencia, y el sabor de Nueva Orleans se palpa en cada nota. Vudú, sudor, alcohol… un halloween que ha perdido el sabor festivo de Misfits para rezumar la tristeza e intensidad de los personajes de Tim Burton. “Dead Man’s Song”, “Don’t Leave Me Haunted”, “Carry It With You” crean una sinfonía de dolor en la que Rik Slave, con su voz a lo Nick Cave, va dando forma a su personaje: un mini monstruo de Frankenstein, de no más de 50 kilos de peso, de figura escuchimizada, hecho de retales de Johnny Rotten y Adolf Hitler que va creciendo más y más hasta llegar a eclipsar a la bella Sean Yseult. Y es que no es fácil quitar la vista de Mr. Slave y sus espasmódicos movimientos, que hubieran hecho la delicia de Michael Jackson a la hora de filmar el clip de “Thriller”. Cual zombie, va desplazándose por el escenario hasta acercarse a Sean para besarle la mejilla y no creo ser el único en la sala al que la frase “La bella y la bestia” le cruza por la mente en esos momentos.

Rik Slave es un frontman a la vieja escuela. Un tipo carismático de los que ya no quedan, capaz de acaparar toda la atención de la audiencia. Su voz, educada en los registros de Nick Cave y sus primigenios Birthday Party, brilla de forma significativa en esas Murder Ballads que tan bien interpreta Slave y que fueron la base del primer larga duración de la banda, “Dead Man’s Song”(su primer trabajo fue el EP “Some Ghouls”)

El show sigue avanzando y Sean vuelve a coger su bajo con forma de ataúd para afrontar el último tramo con otra ráfaga de trallazos punk, con una pesada base rítmica de la que Sean es la parte más visible, pero a la que John Gray, batería cuyo español es tan perfecto como cualquiera de aquí, también aporta su contundencia. Y prueba de ello es la interpretación de “Never Ending”, el tema más acelerado de la banda, o de “Grave Mistake”, posiblemente la canción que mejor sonó de la noche.

Desgraciadamente, va siendo hora de abandonar el escenario, y tras “Creepin’ In The Dark” y “No Complaints” la banda hace un breve retiro. Y digo breve porque antes de que el público de muestras de nerviosismo, Rock City Morgue toman el escenario para deleitarnos con la rockanrolera “Loser’s Game” y una brillantísima versión de “Night Of The Vampire” que me hizo rozar el cielo. No es la primera vez que versionean al bueno de Roky Erickson (este personaje es conocido por sus fugas de manicomios y los tratamientos de electroshock que sufrió para intentar curarle una esquizofrenia paranoide, pero debería ser más conocido por ser el creador de un disco imprescindible como ” The Evil One”); tanto “Night Of The Vampire” como “I Walked With A Zombie” han sonado regularmente en su gira española, y es que los de New Orleans son fans declarados de Roky Erickson y su particular mundo de serie B.

Tras el fin de este primer bis, llega la sorpresa de la noche: la banda sale al escenario acompañada de Senén Armengol, el tipo que se los ha traído a nuestros escenarios, redactor del Popular 1, habitual de la noche barcelonesa y un centenar de cosas más, y

todas ellas buenas. Senén comenta que se van a atrever con una improvisación y…. “I Wanna Live” de Ramones cantado por Senén nos vuela la cabeza!!! Fin de fiesta por lo grande; no sé donde podían verse más caras de satisfacción, si entre el público o sobre el escenario.

La banda posiblemente volverá a nuestras tierras para otoño de este mismo año; haceos con su último trabajo, escuchadlo sin la pretensión de que os guste al momento, dádle tiempo a que su veneno macere en vuestra cabeza y … seguro que no faltaréis en su próxima visita!!!

P.D. – Mención a la Ovella Negra, que quiere introducirse en el circuito de salas que ofrecen conciertos en la ciudad Condal. Buen sonido y lugar agradable para disfrutar de música en directo.

FOTOS: http://www.goetiametal.com/cronicas/rockcitymorgueenbcn2010.html

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