Fotos: Mariano Bacigaluppi
Texto: Mariano Bacigaluppi
Promotor: RocknRock

Parece mentira que hayan pasado nueve años desde la última visita de RHAPSODY OF FIRE a Madrid. Está claro que ya nada es lo que era porque desde aquel Jueves 4 de Abril de 2002 mucho ha llovido, tanto que la banda ha cambiado de nombre, agregándose el Of Fire, la sala donde tocaron, Aqualung para más datos, ahora no es más que unos pisos de lujo y por último el Power Metal ya no está en la cresta de la ola, por lo tanto no se preveía una multitudinaria asistencia al concierto, aunque debo reconocer que me sorprendió ver la sala cercana a la mitad de su aforo. Recuerdo que aquella vez la banda con predominio italiano, vino acompañada de los alemanes AT VANCE con su magnífico vocalista Oliver Hartmann a la cabeza y los también germanos ANGEL DUST, considerados por muchos una banda de culto. Para esta ocasión recurrieron a los desconocidos italianos VEXILLUM y a los tampoco muy famosos austriacos VISIONS OF ATLANTIS.

Los primeros en salir a escena fueron la banda proveniente de Pisa, VEXILLUM, enfundados con sendas faldas escocesas como herederos del mismísimo William Wallace, aprovecharon al máximo los treinta minutos que tuvieron ofreciendo una buena descarga powermetalera con tintes épicos. La banda se dedicó esencialmente a presentar lo que es su primer larga duración llamado “The Wandering Notes” lanzado hace unas pocas semanas a través de la discográfica italiana My Graveyard Productions.

La primera canción con la que se presentaron es la misma con la que abren su disco y llamada Neverending Quest. Speedica de principio a fin con un potentísimo Francesco Girardi a la batería y un simpático Dario Valesi que en ningún momento dejó de animar a los presentes. The First Light fue la siguiente en sonar y continuando con una extrema velocidad desde el doble bombo, poco a poco la gente se animaba y hacía engrandecer el espectáculo.

No me cabe ninguna duda que el punto culmine de estos jovencísimos italianos fue con su tercera canción Avalon. Con un comienzo repleto de gaitas sonando por los altavoces y no tan rápida como las anteriores, el público no paró de cantar ni un sólo segundo el Avaloooooooooooooooooon de su estribillo. Grandísima interpretación y jugueteo entre banda y público. La velocidad volvería de la mano de The Brave And The Craven y también acompañada de un enorme trabajo desde las seis cuerdas de los guitarristas Andrea Calvanico y Michele Gasparri. El final se estaba acercando, acechaba y por lo tanto The Traveller fue la elegida para la despedida. Dejaron un buen sabor de boca sin lugar a dudas y seguramente para los amantes del Power Metal habrá sido un gran descubrimiento.

Los siguientes en salir a escena provenían desde Austria y fueron VISIONS OF ATLANTIS. Sinceramente no es una banda que sea extremadamente conocida, aunque era ya la segunda vez que les veía en directo en Madrid, siendo la primera a finales del 2004 y como teloneros de EPICA que empezaban a dar sus primeros pasos como banda. De aquella vez que les ví, tan sólo quedan en la banda el buenísimo batería Thomas Caser y el vocalista masculino Mario Plank los demás y, sobretodo, las vocalistas femeninas han ido cambiando y en cantidad.

La verdad es que me dejaron la misma sensación que cuando les ví siete años atrás… Una sensación cercana al aburrimiento y que por lo que sea es una banda que no termina de cuajar, siempre bajo mi punto de vista. Las composiciones no están del todo mal, pero falta ese punto para poder enganchar a la gente y eso se notó bastante en la frialdad y respuesta del público. Tal vez sean los dos vocalistas que no cuadran perfectamente, tanto antes como ahora, y la verdad los cuarenta y cinco minutos que estuvieron arriba del escenario, por lo menos para mí, se hicieron un poco largos.

En unos pocos días sacarán a la venta lo que será su cuarto disco “Delta” y aprovecharon para presentar algunas canciones de éste y obviamente no olvidándose de sus predecesores. Algunas de las canciones que sonaron fueron Black River Delta que fue una de las que más me gustó con el poderoso y veloz comienzo de la batería de Thomas Caser y los arreglos orquestales de Martin Harb. Seven Seas fue otra de las que sonó con la introducción cantada por su vocalista femenina Maxi Nil.

Otra que sonó del nuevo disco “Delta” fue Elegy Of Existance y del anterior CD “Trinity”la pegadiza At The Back Of Beyond y Through My Eyes. La guitarra de Werner Fiedler prácticamente era imperceptible en las primeras canciones siendo una verdadera pena porque cuando empezó a sonar ofreció algunos solos de calidad. Está claro que para gustos los colores y no será porque no lo han intentando gustar y mover al personal, pero creo que su música no llegó a ser demasiado atractiva para los presentes.

El plato principal de la noche se estaba por servir y en bandeja de plata. Así fue que minutos antes de las 21.30hs el tridente italiano compuesto por Fabio Lione, Luca Turilli y Alex Staropoli y muy bien resguardado por el germano Alex Holzwarth y los franceses Patrice Guers y Dominique Leurquin se adueñó de la noche y de los restantes noventa minutos para dar un grandísimo y enorme concierto. Era la tercera vez que podía ver a la banda. La primera, en Mayo del 2000, y en compañía de STRATOVARIUS y SONATA ARCTICA dando un concierto extraño sin lugar a dudas. Con un sonido bastante pobre y sobretodo con su vocalista no dando la talla en ningún momento. Por suerte todo cambió dos años después dando un auténtico conciertazo y sin lugar a dudas han seguido por ese camino durante todos estos años que no habían visitado la península.

La intro pregrabada elegida fue Dar-Kunor e inmediatamente los primeros acordes de Triumph Or Agony, proveniente del homónimo disco, comenzaron a sonar y desde ese mismo instante el público cayó rendido a sus pies. Sonido perfecto, prácticamente como estar escuchando un CD y con un Fabio Lione pletórico durante toda la noche. The Village Of Dwarves, sonó sencillamente majestuosa y fue coreada por cada una de las almas presentes. Casi prácticamente lo mismo que la canción que sonó a posteriori. Desde la segunda parte del “Symphony Of Enchanted Lands” harían un doblete, primero con Unholy Warcry que arrasó con todo lo que se puso en su camino y nuevamente con un Fabio Lione espléndido. Nada que envidiar por parte de Luca Turilli haciendo cada uno de sus solos con una perfección pasmosa y siempre apoyado y secundado por las seis cuerdas de Dominique Leurquin. La segunda de las canciones de ese CD que interpretaron fue Guardini Del Destino, ese genial medio ritmo cantado íntegramente en italiano, no siendo la única cantada en ese idioma durante la noche.

El siguiente sería uno de los grandes momentos de la velada quedando grabado en la retina de muchos de los asistentes al concierto. El himno Land Of Immortals se materializó sublimemente en La Riviera dejando extasiados y exhaustos a todos los que se dejaron las cuerdas vocales cantando ese mítico y pegadizo estribillo. Sin respiro alguno y, a toda velocidad, On The Way To Ainor emergió y nuevamente el público se entregó al máximo, dio lo mejor de sí y, sin ni siquiera llegar a la mitad del concierto, no me cabe ninguna duda de que ya había varios afónicos en la sala. Utilizando un poco las matemáticas…. Entrega Extrema De La Banda + Entrega A Tope Del Público = Show Asegurado.

Sería tiempo para que la banda descanse pero no así su impecable e incansable batería Alex Holzwarth que se quedó en el escenario para marcarse un solo de grandísima calidad jugando un poco encima de la banda sonora de Starship Troopers del genial Basil Poledouris. Poco se pudo descansar, porque en forma de cañonazo apareció Dawn Of Victory y si quedaba alguien con vida dudo que haya podido sobrevivir ante tan muestra de auténtico poderío épico.

Antes dije que no habían interpretado sólo una canción cantada en italiano y así fue como llegó el momento de Lamento Eroico que sirvió para comulgar un poco con la tranquilidad y el descanso, pero eso poco duró porque la vertiginosa y categórica Holy Thunderforce que sonó realmente maravillosa fue seguida y cantada por todos los presentes. Para los siguientes minutos el virtuoso bajista Patrice Guers se apropió de toda la extensión del escenario y mostró mil y una técnicas a la hora de ejecutar su solo.

Sea Of Fate de su última larga duración y la divertida March Of The Swordmaster fueron las siguientes en sonar y así la banda abandonó el escenario por algunos instantes. A su vuelta a más de uno dejaron boquiabierto, y me incluyo, con una magnífica interpretación de Reign Of Terror. Lo de Fabio Lione realmente inclasificable, saltando desde registros más extremos a los más melódicos en cuestión de milésimas de segundo y haciéndolo a la perfección. Aplauso inconmensurable e interminable para el vocalista oriundo de Pisa.

Todo llega a su fin y la elegida para que la banda italiana dijera arrivederci fue otro himno que sería imperdonable que no tocaran. Sí, la mayúscula y grandiosa Emerald Sword. Poco más que decir…90 minutos exactos donde la banda se entregó al máximo e hizo delirar a toda la gente que se acercó a verles.

En conclusión, fue un tremendo show que demostraron lo bien que lo pueden hacer en directo y para tapar bastantes bocas que se empeñan en decir lo contrario. Espero que no tengan que pasar otros nueve años para volver a levantar el puño y entonar eso de… For the king for the land for the mountains For the green valleys where dragons fly

FOTOS: http://www.goetiametal.com/cronicas/rhapsodyoffireenmadrid2011.html

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