[review] "Will To Power", o de como nos quieren vender Arch Enemy como algo que no es
Originalidad50%
Producción50%
Visual90%
Gancho50%
60%Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
72%

Por Nekrokosmos

Alissa White-Gluz – Voz
Michael Amott – Guitarra
Jeff Loomis – Guitarra
Sharlee D’Angelo – Bajo
Daniel Erlandsson – Batería

1. Set Flame to the Night
2. The Race
3. Blood in the Water
4. The World Is Yours
5. The Eagle Flies Alone
6. Reason to Believe
7. Murder Scene
8. First Day in Hell
9. Saturnine
10. Dreams of Retribution
11. My Shadow and I
12. A Fight I Must Win

Arch Enemy llevan muchos años siendo un producto preparado para el marketing, cuanto antes aceptemos eso podremos ver con claridad lo que quieren hacer. No hay nada de malo en ser un producto, después de todo la mayoría de las bandas intentan alcanzar todos los mercados posibles, pero el problema está en como venderlo. Es ahí donde “Will To Power” falla, y donde Arch Enemy vuelven a pecar.

Arch Enemy probablemente sea la banda de “death metal melódico” mas limpia y accesible que puedas escuchar, y digo “death metal melódico” entre comillas porque lo que hacen hoy día Amott y los suyos dista mucho de la escuela europea de la que una vez fueron institución. En “Will To Power” vuelven a intentar meter en el disfraz del melodeath a su melodioso y épico metal, que coquetea con estructuras pop bajo mucho shredding…y eso es algo que no le puedes quitar a Arch Enemy, que en las guitarras son muy buenos. También es una de las cosas de las que mas pecan en este lanzamiento: Jeff Loomis.

¿Os suena de algo Nevermore? Sonreí de alegría al saber que el compositor norteamericano iba a reemplazar a Nick Cordle a la guitarra (después de todo Nevermore son toda una institución respetable en el mundo del metal, y especialmente por Loomis), pero pronto la mueca fue diferente al saber a través de entrevistas que el dictador Michael Amott compondría todo el álbum sin darle espacio a Loomis a aportar un aire fresco a la banda ¿El resultado? Otro disco predecible y continuísta de la banda, con canciones tan olvidables como las de “War Eternal”. Quizás la palabra dictador suene muy fuerte, pero es la única manera de entender como un álbum con artistas tan talentosos como Jeff Loomis o Daniel Erlandsson acabe así.

¿No les da vergüenza ajena el estribillo del primer single “The World Is Yours”? Nadie hace un mal trabajo, y este disco no es malo, simplemente no es el disco de metal que se nos intenta vender. Alissa White-Gluz, Jeff Loomis y Daniel Erlandsson cumplen en estas 12 canciones, pero el problema es que hacen exactamente lo que se les dice que hagan, sin que tengan una voz u opinión al respecto. ¿Sicarios contratados a sueldo? Muy probable, y sin una cara bonita como la de Alissa White-Gluz o sin toda la maquinaria publicitaria detrás, pasarían sin pena ni gloria como las ochocientas otras bandas que están detrás esperando petarlo en el mercado norteamericano. En este caso jode más, porque Arch Enemy alguna vez significaron algo. Y porque sabemos de lo que son capaces en otros proyectos (The Agonist, Brujeria, In Flames, Kamelot y un largo etcétera).

Canciones como “The Eagle Flies Alone” o “Dreams Of Retribution” son bastante poderosas, con tornados de solos de guitarra, grandes esfuerzos vocales y melodías que se pegan como chicle, pero que pecan de no aprovechar el nivel que realmente tienen todos los involucrados en su ejecución. La producción de estas canciones está preparada tal cual fórmula para hacer sentir al oyente como dentro de una batalla que sabe que va a ganar, pero al rato termina siendo molesto que todas las canciones suenen igual. Alerta, que ésta es la lacra que lleva arrastrando Arch Enemy desde hace una década, y que no ha cambiado con una nueva vocalista: juegan a lo seguro, a lo limpio, y a lo cómodo. ¿Recuerdan discos como “Wages Of Sin” o “Anthems Of Rebellion”? Olvidense de esas gotas de innovación.

Hay momentos de lucidez y ganas de mostrar algo nuevo, como en “Reason To Believe” donde Alissa puede por fin desplegar una paleta diferente, pero por el resto Arch Enemy van encaminados a convertirse en otra banda de disney metal a pesar de los bonitos videos y todo el atrezzo en directo para desviar lo que es obvio. Puedes poner los últimos dos discos de Arch Enemy a la vez y sonarán iguales, y quizás eso sea suficiente para quien busque un poco de motivación en un día gris, pero para quienes buscar estimular algo más dentro suyo simplemente pasará con aprobado justo. Pensar que en este producto sobrevuelan las sombras de Carcass, Nevermore o Spiritual Beggars es para echarse a llorar, aunque la gente lo seguirá consumiendo ¿Lo mas atrayente? El gran diseño en el apartado visual, de 10.

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.