Por Gonzalo Moreno

Iván Lara-voz
Oriol Pérez-guitarra
Gerard Torà-guitarra
Sergio López-guitarra
Esteban Portero-batería

The Sound of Decadence 04:54
Violent Winterlight 04:44
Hypochondriac 04:45
Ethereal Shadows 03:13
Landscapes of Elysium 04:08
Human Condition 06:18
Pernicious Gerontophiliac Commitment 03:52
Babidi Resurrection 02:52
Scions of the Void 11:50

WEB
http://reekofficial.bandcamp.com/

No es ningún secreto que una de las pocas noticias buenas que está dando nuestro país es la emergencia de bandas de thrash metal de un nivel impresionante, y sin nada que envidiar a países con más tradición en este género. El “renacimiento” del thrash nos está trayendo un montón de bandas, que básicamente se mueven en dos direcciones: las que predican un thrash más ochentero y clásico y las que apuestan por la innovación y la mezcla de subgéneros.

Estos jóvenes provenientes de Sabadell, en la provincia de Barcelona (por cierto, menuda cantera la de ahí, con bandas como Crisix, Aggression o Vivid Remorse) tiran hacia esta segunda vertiente. El thrash metal es un género más abierto de lo que podría parecer y que más allá de copiar lo que mayoritariamente se hacía hace 25 años, hay bandas (y esto se agradece muchísimo) que le dan nuevos matices y lo cincelan con una técnica exquisita, como los citados Aggression o los madrileños Unsouled, o lo mezclan con otros géneros cercanos como el hardcore, el crossover o el death, como los también mencionados Vivid Remorse.

Los jóvenes Reek conjuntan perfectamente estas dos opciones: su base es thrashera, que para algo lo son, pero no le hacen ascos a momentos progresivos o voces death, si la canción lo pide. En su primer LP, Necrogenesis, que agradecemos hayan puesto a disposición de todo el mundo de forma gratuita en su bandcamp, ofrecen esto y más: se trata sin duda de un discazo que sin duda se situará entre lo mejor del panorama nacional de este año.

El álbum se abre con dos trallazos, The sound of decadence y Violence winterlight, que mostrarán solo una de las caras de Reek: la más trallera, la de los riffs veloces pero a la vez elaborados, la que mezcla perfectamente velocidad y melodía en las guitarras. Lo bueno es que no queman todas las naves, y la inspiración que son capaces de derivar hacia lo veloz luego lo sabrán hacer llegar también hacia lo ambiental y exquisito…pero eso será dentro de algunos cortes. El tercero, y primero de los dos que regraban de su anterior EP “Rubbish through your veins”, tiene una estructura original, en la que las partes lentas dan paso, tras breve silencio, a partes rapidísimas.

Atención al inicio porque es 100% Megadeth. Sin duda se aprecia la gran influencia que tiene Mustaine, como también lo tendrán otras bandas de otros estilos, como el progresivo y el death, que Reek sabe combinar sin que la jugada les salga mal y sin crear un pastiche incoherente….efectivamente, “Necrogenesis” está lleno de matices de todos los géneros pero que la joven banda sabe combinar de buena manera. Y, si no, escuchad los dos siguientes temas, que bien podrían ser uno solo. Dos temas instrumentales donde ya muestran totalmente otra cara nueva, la del buen gusto y también la de la gran técnica que atesoran. El solo final del segundo de ellos, Landscapes of Elysium, es una maravilla, y para un servidor, lo mejor de todo el álbum.

Con Human condition, sexto track, vuelven a las andadas más thrashers, de nuevo combinando momentos de velocidad con momentos de técnica, igual que hacen en Pernicious Gerontophiliac Commitment, cuyo inicio es totalmente Annihilator…lástima que el riff inicial, que bien podría haberlo firmado el señor Jeff Waters, se pierda y no tenga demasiada presencia. Babidi resurrection es otro tema técnico e instrumental, el segundo que recuperan de su anterior EP y donde se muestra perfectamente otro de los aciertos del disco: la importante presencia del bajo, que se oye destacado y diferenciado en todo momento, algo que por desgracia no se puede decir de muchas producciones modernas, especialmente de thrash.

Cierra el LP Scions of the void, un tema largo y complicado donde de nuevo ponen sobre la mesa sus múltiples caras: desde el aprecio por el death metal, con las voces guturales iniciales, hasta su apego por lo progresivo, con la larga parte final y donde se hace efectiva su influencia de su banda amiga Obsidian kingdom, con un desarrollo instrumental y ambiental precioso.

El álbum tiene algunos aspectos que para mí ensombrecen algo el trabajo global: por un lado, la poca importancia que se le da a la voz…y no me refiero solo a los pocos momentos que interviene en general, sino también porque sus melodías vocales no están a la altura del trabajo guitarrístico. Si la inspiración que han tenido con los riffs y los solos la hubieran tenido en crear partes vocales más recordables y coreables, estaríamos hablando de una obra maestra.

Otro de los hándicaps que tiene el disco, en mi opinión, es que los temas a veces parecen una colección de grandes riffs pero sin acabar de estar del todo bien ordenados…hay muy buenos riffs pero algo desaprovechados, y es por ello que parece que a veces los temas se pierdan un poco. Algo más trabajo de ordenarlos para crear temas más compactos hubiera hecho subir unas décimas más la puntuación de final.

Pero con todo, como decimos, se trata de un gran disco de thrash, que se sale de lo habitual y solo por ello ya merece toda la atención del mundo. Thrash metal poco convencional, para aquellos a los que se cierran en este género, con originalidad, caña, técnica y momentos para todos los gustos. Son jovencísimos y muy buenos: si han hecho esto en el primer trabajo, ni me imagino cómo puede ser el segundo…

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.