popup<

Por Nekrokosmos

Mikael Åkerfeldt – Voz, guitarra
Martin Mendez – Bajo
Martin Axenrot – Batería
Fredrik Åkesson – Guitarra
Joakim Svalberg – Teclados

01. Persephone
02. Sorceress
03. The Wilde Flowers
04. Will O The Wisp
05. Chrysalis
06. Sorceress 2
07. The Seventh Sojourn
08. Strange Brew
09. A Fleeting Glance
10. Era
11. Persephone (Slight Return)

Cuando Fredrik Åkesson decía que el nuevo disco de Opeth era una entrega mas oscura y pesada no era un simple truco de marketing (ni que Opeth necesitasen de ellos), sino que realmente se trata de un disco mas oscuro en todos los aspectos si tenemos en cuenta sus anteriores “Pale Communion” y sobre todo “Heritage”. No vuelven a las voces guturales, ni falta les hace, para trasmitir la pena y lo sombrío…incluso en melodías alegres.

Se puede acusar a Opeth de muchas cosas, por ejemplo de abandonar el death metal (que lo han hecho en su sonido), pero no se les puede culpar de hacer el mismo disco una y otra vez. Nadie podía esperar un disco como “Sorceress”, que desde la portada ya nos anuncia su crueldad con un fondo de belleza, y el factor sorpresa sigue intacto en los suecos como una irónica apuesta segura. Con el single “Sorceress” dejaban ver ciertos pasajes machacones en las guitarras lo cual se extraña en sus dos últimas referencias, pero la canción que da título al álbum es quizás junto a “Chrysalis” de las más “a priori” pesadas del álbum.

El resto de canciones tiran de pasajes acústicos o con guitarras limpias que hipnotizan por sus melodías, como en “Will O The Wisp” donde prefieren seguir la simpleza instrumental para no arruinar un buen gancho vocal, o como en “Sorceress 2” donde el falsetto con el que se arranca Åkerfeldt no hace otra cosa que agrandar el gran arpeggio instrumental a las seis cuerdas en una atmósfera de ensueño que nos transporta casi a otro mundo con “The Seventh Sojourn” y sus ritmos orientales.

Una de las gracias de “Sorceress” es que en varios momentos parece que va a explotar, y en ciertos momentos lo hace, pero no donde esperamos. “Chrysalis” es una de esas canciones explosivas que uno no espera, con un excelente arreglo en teclados de Joakim Svalberg, menos participativo en ésta ocasión pero decisivo en ciertos momentos como en ésta bomba proto-heavy en su primer momento, y totalmente prog en el resto. Increíbles son esos efectos electrónicos con los que adorna Svalberg la canción,o el duelo personal que se toma con el guitarra Fredrik Åkesson.

“Strange Brew” es quizás la pieza mas típica de Opeth que encontraremos aquí, compuesta en base a una idea original de Åkesson y donde el batería Martin Axenrot tiene su particular momento bajo los focos (sin contar con el solo que destiñe Åkerfeldt sobre los 3 minutos de canción). Pieza casi central en sus poco menos de 9 minutos, retrata exactamente esa oscuridad mística que envuelve este nuevo lanzamiento, a momentos sentimental, a momentos macabra, y siempre ambigua. Ya decía Åkerfeldt: aunque las melodías aparenten positivismo, esconden algo muy oscuro.

La banda afirma haber estado escuchando los primeros discos de Led Zeppelin, y por sobre todo el “Disraeli Gears” de Cream (incluso con Åkerfeldt intentando copiar ese sonido de guitarras) entre otras piezas de Caravan o Jethro Tull mientras grababan “Sorceress” en los Rockfield Studios de Gales, y esa vibra de progresivo setentero que les acompaña en los últimos 8 años es bastante palpable en todo el mundo Sorceress, mas evidente en las últimas tres pistas que despiden a este nuevo lanzamiento. Steven Wilson en la mezcla ha hecho justicia con el bajo de Martin Mendez, mas audible y natural que nunca, y sin duda podemos decir que se trata quizás del trabajo mas completo de la banda desde “Watershed” si unimos los dos universos de Opeth a lo largo de su carrera. Gran influencia de los arreglos de cuerda orientales dejan un bonito detalle y un buen sabor de boca.

header brush goetiamedia

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

3 Respuestas

  1. Javier

    Pues aqui ando escuchándolo por tercera o cuarta vez e intentando pillarle el pulso en su totalidad.
    Es cuando menos, sorprendente. Heritage era oscuro, pero sentía que no arrancaba al 100%, excesivamente experimental. Y Pale Comunion me dio grandes momentos, me gustó y mucho, bastante más que el predecesor.
    Este me tiene todavía… Que tengo que escucharlo 7 veces más para soltar el veredicto que se merece.

    muy buen análisis!

    Responder
  2. Carlos

    El disco es sólido, concluyente, sin duda da cuenta de la madurez de la banda. Opeth nunca se ha desmarcado de su temática del “dolor”, a pesar de haber cambiado de estilo. La portada da cuenta también de la belleza del contraste, lo que se refleja plenamente en sus letras y en como están estructurados los temas.
    Absolutamente recomendable, personalmente, lo mejor que he escuchado este 2016

    Responder
  3. ROB

    Ha pasado un tiempo prudencial desde el estreno del disco y tras numerosas escuchas he de decir que…como decirlo…bien, alla voy; El disco es flojete flojete, por no decir directamente mediocre. El “heritage” me gusto mucho; el “pale communnion”, aun mas, pero este trabajo quitando algun que otro tema, me parece el disco mas flojo de su impresionante discografia.

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.