Existen pocas cosas que me provocan escribir a las 3 de la mañana. La ultima vez que esto sucedio, fue una pelicula que encapsulaba perfectamente un mito Americano. Esta vez, se trata de un disco que encapsula perfectamente el Doom metal, y porque me gusta tanto.

Hace unos diez años, me encontre por primera vez con las obras de Yngwie Malmsteen. Como muchos, quede impresionado por la velocidad, la tecnica, la precision, la pureza. En ese momento, pense que estaba escuchando el punto mas alto de la musica contemporanea.

Sin embargo, con el paso del tiempo mis gustos fueron cambiando, y me di cuenta que cada tipo de musica, cada genero, tiene su lugar, momento y espacio. Si bien sigo escuchando a Malmsteen y Vai y demas proceres de la velocidad, fue el doom metal el que me llevo a hacerme musico, y aun sigue siendo lo que toco mayormente.

Intellectus Judicat Veritatem viene de la mano de unos artistas que ni siquiera conocia. Monads estan fichados con un sello del cual recibimos los lanzamientos, y al ver la tapa y el genero, decidi darles una probada.

Estaba leyendo mientras escuchaba el disco por segunda vez, y ahi fue que, hace 20 minutos, me di cuenta que necesitaba describir esta experiencia aural lo antes posible, antes de que las palabras para hacerlo se pierdan en la claridad y consciencia de estar descansado.

Monads consiguen crear una atmosfera con su musica, y transmitir tanto sentimiento a traves de sus notas y arreglos que es imposible no sentirse dentro de un sufrido estado mental, y a traves de ese sentimiento, purificarse.

Experimente esto por ultima vez con el lanzamiento de “Triptykon”, el nuevo proyecto del fundador de Celtic Frost, Tom Warrior.

Es muy dificil de explicar, pero simplemente se trata de “sentir”. De “vivir” la musica. Es una de esas veces en donde no me pongo a analizar lo que escucho desde un punto de vista tecnico, o siquiera desde un punto de vista musical, sino desde un punto de vista experimental.

Sobre la produccion, puedo decir que es simple, directa y perfectamente realizada para el genero. Sobre la musica, puedo decir que poca velocidad contienen los lamentos instrumentales, y las vocales guturales son un tanto dificiles de descifrar.

Lo que si puedo describir en detalle, es como la musica me hace sentir. Esa sensacion de catarsis, en donde el sentimiento de dolor purifica la experienca, es algo que mucha gente no comprende. Es dificil poder explicar a alguien que nunca paso por algo similar, el poder curativo de sentir cualquier tipo de dolor.

Y no estoy hablando de ese fenomeno emo, o como quieran llamarlo. No se trata de algun tipo de concepto abstracto, o de “ay, mi novia de 2 dias me dejo”. Se trata de las experiencias de tu vida, de lo que llevas en esta masa de tierra girando alrededor del sol, y todo lo que esto significa. Lo bueno, lo malo, lo simple, lo complicado.

Es como condensar experiencias de la vida en un disco de casi una hora, y al final del dia, sentir lo liviano de tus hombros al realizar la catarsis y conquistar los demonios escondidos detras de cada nota.

De eso se trata el doom metal, y eso es lo que encapsula tan bien Intellectus Judicat Veritatem. No se trata de mil notas por segundo, ni de tecnica, ni de sobreproduccion. Se trata de experiencia, se trata de algo que, mas alla del sonido, se siente verdaderamente (valga la redundancia), veraz.

Monads han creado un espejo. Depende de ti lo que veas en el, pero al final del viaje, garantizo que como minimo, no va a ser algo que puedas pasar por alto. De alguna u otra manera, este tipo de musica marca una diferencia en tu vida, por mas breve que sea.

Y si pensamos bien, eso de por si es mucho, en estas epocas.

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