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Por Lucas Capeluto

Elena – Voz
Patricia – Guitarra
Marina – Bajo
Saray – Batería

Phoenix
666 Miles
Viper
Mirror Maze
Night in Tokyo
Speed On The Road
One Night Woman
Russian Roulette
8 Ball

Tras la buena acogida que tuvo su primer Ep “The End Of Time” editado en 2013 y su breve pero gran 7″ Viper editado el pasado 2015, que que sirvió para darlas a conocer por toda España y media Euorpa actuando con bandas como Imperial Electric , Angelus Apatrida o en festivales como el Rising Fest V, ya había ganas de escuchar el primer larga duración de estas 4 madrileñas de armas tomar.

Una vez entrado al disco nos encontramos con un cañonazo como “Phoenix” que abre el álbum, un tema con garra y una Elena fantástica a las voces (y es que esta chica tiene algo que llama la atención en su tono, entre añejo y actual que atrapa). Sin respiro llegan “666 Miles” y “Viper”, dos temas que mezclan el hard rock y el heavy hecho en los 80’s de forma inmejorable y es que si Iron Maiden, Girlschool y Judas Priest tuvieran unas sobrinas rockeras serían las Lizzies.

Aunque de las dos quizás destaque más “Viper” y es que es brutal la combinación de rítmos que hay en la canción ese comienzo algo más lento para luego desembocar en un tema hard rockero y heavy que se queda en la cabeza tras dos escuchas. Mención aparte la labor de Patri a las 6 cuerdas en un solo magnífico hacia el final de la canción.

Las dos siguientes bajan un poquito las revoluciones iniciales aunque sin que ello merme la calidad del disco, “Night In Tokyo” es otra de las perlas del álbum, que bien podría haber estado firmada por la mismísima Lzzy Hale y sus Halestorm (de la primera época) mientras que “Speed On The Road” tiene más la onda de bandas como Crucified Barbara o Sister Sin, pero con la suficiente personalidad que le dan Elena a las voces y Patricia a las guitarras, sin olvidarnos de la base rítmica que conforman Saray (Batería) y Marina (Bajo).

Hay que decir que su intención no es la de inventar nada nuevo dentro del estilo en el que se mueven, las influencias están ahí y son palpables, pero al mismo tiempo el nivel que presentan para ser su primer disco es tan alto que te hace reflexionar y decir, oye que aquí hay nivel y pueden tener mucho futuro por delante estas chicas y uno no puede más que aplaudir esto.

Especialmente destacable es “Russian Roulette” en donde los arreglos de las guitarras de Patricia están sublimes como en todo el disco y presenta unas melodías rockeras brutales. Personalmente no puedo más que aplaudir este primer lanzamiento en donde las chicas lo han dado todo y que si les acompaña la suerte y convencen al público puede ser su año o si no al tiempo, pero con esta carta de presentación lo tienen todo para que la balanza se incline de su lado.

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