popup<
[review] Creeper - Eternity, In Your Arms
Originalidad70%
Producción75%
Visual90%
Gancho90%
81%Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votes)
0%

Por Lucas Capeluto

1 Black Rain
2 Poison Pens
3 Suzanne
4 Hiding With Boys
5 Misery
6 Down Below
7 Room 309
8 Crickets
9 Darling
10 Winona Forever
11 I Choose to Live

Will Gould – Voz
Ian Miles – Guitarra
Oliver Burdett – Guitarra
Sean Scott – Bajo
Dan Bratton – Batería
Hannah Greenwood – Teclado, Voz y Violín

El problema con el mal llamado “Hype” es que a veces no está a la altura de lo que uno espera o le hicieron creer. Esas sensaciones de incertidumbre y expectación me invadían antes de escuchar el esperadísimo primer disco de Creeper, los británicos que son una de las promesas del momento, tenían que demostrar el por que de tanto ruido alrededor de la banda.

Pues esas dudas se despejan cual polvo en el viento cuando empieza a sonar “Black Rain”, la primera canción del disco que empieza con un piano oscuro y lento que parece salido de un film de Tim Burton, y con la voz de Hannah Greenwood recitando unas palabras para pasar a la furia guitarrera muy propia del punk/horror de bandas como AFI o los Misfits del American Psycho. Forma inmejorable de comenzar un disco, directo al cerebro del oyente.

La siguiente es otra bomba de relojería llamada, “Poison Pens”, y descubrimos a unos Creeper sonando a medio camino entre la furia de los AFI (Era Black Sails In The Sunset) y el Punk Rock de bandas como Bouncing Souls, anda que la base instrumental no suena a punk rock, vamos, de eso no hay duda alguna. La voz de Will Gould es de las más especiales que he escuchado en los últimos años (tiene aires a Davey Havok por supuesto, a Matt Skiba, Nick 13 y aún así sigue sonando bastante personal) y es sin duda uno de los puntos distintivos de Creeper respecto a otros grupos.

“Suzanne” es la siguiente, es un tema rock-punk muy veloz y basado en las guitarras de Ian y Oliver, acompañadas de la voz de Will que curiosamente podría haber salido del Good Mourning de Alkaline Trio debido a la mezcla del punk rock y la oscuridad que presenta de trasfondo.

Más ruido de la mano de “Hiding With Boys”, en donde se puede ver la influencia de Alkaline Trio en la banda británica, lo bien usada que está mientras que otras bandas pueden resultar “meras copias”. Aquí se nota que Creeper ha llevado las influencias a su terreno y han creado una colección de canciones intensas, bonitas,veloces y sobre todo personales.

“Misery” es un tema que empieza de forma lenta, casi susurrante y con Will dejándose el corazón en las primeras estrofas, donde se hace acompañar únicamente por un rasgado de guitarra. Se nota que le gusta Morrissey además del punk rock. Seguro que arranca más de una lágrima en los directos de la banda, es muy emotiva, muy bonita y acaba con la banda al completo con un recuerdo al sonido de My Chemical Romance en la época del Three Cheers For Sweet Revenge.

“Down Below”, más movido, más de rock y que podría haber estado firmado por los mismísimos Tiger Army (no en vano Nick 13 es fan de Creeper y los llevó de gira por Estados Unidos). Podría ser perfectamente single y esos coros en el estribillos son simplemente maravillosos para cantar con tu amigo/a , novio/a, o simplemente para corearlos tu mismo en sus conciertos. A mitad del tema hay un puente con un piano y la voz susurrante de Will para acabar de forma intensa en una canción brutal, de las mejores del disco.

Otra gran virtud del disco es como está ordenado, ya que después de dos canciones en clave más rock llega “Room 309” con un rítmo muy horror-punk cercano a los Misfits de la era Michael Graves o los AFI del Black Sails In The Sunset, pero sonando simplemente a Creeper. Es un pelotazo y uno de las mejores canciones de rock del año.

Con “Crickets” nos llega la balada del disco, oscura, lenta, melancólica y preciosa, de la mano de Hannah Greenwood que aporta su toque personal al grupo con los teclados, el violín o en esa caso cantando. Después vuelve la distorsión, la velocidad y el punk rock de la mano de “Darling”. El rítmo del bajo es especialmente marcado al comienzo de la canción, y la base acaba por redondear lo que se puede calificar de temazo dentro del álbum.

El disco se va acabando aunque con semejantes canciones desearías que no fuera así, pero antes de ello nos deja dos pelotazos más: “Winona Forever”, que es pegadiza a más no poder y que seguro se queda en tu cabeza desde la primera escucha, y ya con “I Choose To Live” llegamos al final del álbum. Esta es más lenta y épica pero no deja de ser una forma más que acertada de cerrar el disco como un libro que llega a su fin sin guardarse nada.

Pues señoras y señores estamos ante uno de los mejores discos del año, uno de los mejores debuts del año y la confirmación de que con Creeper tenemos grupo para largo. No sé cuan lejos llegarán pero desde luego con este disco lo tienen todo por delante.

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.