Texto: Esther Villardón Grande
Fotos: Esther Villardón Grande / Resurrection Fest
Promotor: HFMN Crew
Videos: YouTube

¡Ya estamos de vuelta del Resurrection Fest! Bien, hay mucho que decir de uno de los festivales que más éxito está cosechando estos últimos años en España con un precio de entrada muy pero que muy competitivo (30 euritos para 3 días), en Viveiro, al lado de la playa… ¿quién da más? Este año además la organización ha decidido expandir sus fronteras musicales dejando un cartel de hardcore, metalcore, thrash metal y algún grupo más experimental, con grupos desde lo más underground hasta lo más conocido, pero difíciles de ver (como Converge). Ir por estos derroteros ha supuesto mayor diversidad de público y por otra parte no debe resultarnos tan extraño encontrarnos algún alemán, inglés, francés por esos lares, pues el cartel es muy atrayente.

Para empezar, el clima no fue para lanzar cohetes, a veces chispeó y no hacía como para bañarse en la playa, pero el tiempo se portó y por la noche tampoco hacía un frío exagerado, es lo bueno de los pueblos costeros… La zona de acampada consistía en un parque al lado de la zona del festival y los baños los pertenecientes a un bar o en el recinto donde se celebraba el Resurrection. Las duchas… sí, las de la playa.

Esto puede resultar un poco incómodo y he oído bastantes críticas por parte de los asistentes, pero como en todo festival, siempre se puede a optar algo mejor. Yo que llegué tarde encontré imposible también aparcar, un pueblo pequeño, muchos coches… por lo que cabía la opción de dejar el coche los 3 días en un campo de fútbol pagando 10 €, si pagabas otros 5 también acampabas ahí y tenías opción de usar los servicios siempre que quisieras, ¡más limpios que los de los anuncios de Don Limpio! Por 3 € además te puedes duchar en las duchas del campo de fútbol, agua caliente y colas de no más de 5 minutos. La verdad es que merece la pena, si lo piensas bien tienes muchas comodidades por 20 euros, teniendo en cuenta que la entrada ha costado únicamente 30…

La organización se ha portado bastante bien, aunque por desgracia los planes no siempre salen bien. Los rumores sobre la caída de Municipal Waste han durado mucho y ellos no lo han confirmado hasta el último día, pero no lo considero culpa suya, simplemente MW han tenido problemas familiares y se han visto a cancelar la gira europea. Otra cosa que ha hecho bastante daño ha sido el cambio de horario de Polar Bear Club que ha dejado a muchos sin poder verlos. Pero eso pasa hasta en los mejores festivales así que tampoco digo mucho al respecto, únicamente aconsejo a la organización que lo señalen con antelación y haya algún cartel más con los anuncios.

La zona del concierto consistía en el campo de fútbol de Viveiro (se levantaba polvo en los circle pits, pero repito, pasa hasta en los mejores festivales), en un lado se encontraba un escenario relativamente grande y en posición opuesta una mini en manos de Vans y su equipo donde pudimos ver a gente que controlaba un montón. Señalar también que estaba disponible para cualquiera que tuviera un patín.

Paso a hablar de los grupos:

El primer día me lo perdí por trabajo, llegué al anochecer, de lo que he hablado con la gente Cro-mags con su hardcore de la vieja escuela fue el grupo sobresaliente del jueves y es que tienen tablas… Municipal Waste se caen del cartel. Un golpe duro para todos los amantes del thrash metal puesto que una banda tan mítica y con tanto tirón en directo era uno de los caramelos del cartel, pero no pudo ser, lo siento por los que fueron al festival prácticamente por ellos, que fueron bastantes.

¡Kylesa! He de nombrarlos con exclamaciones porque se lo merecen. Llega un momento en la vida del oyente en la que busca dos cosas. Calidad y originalidad. Por desgracia pocas veces coinciden ambas. En este caso es así. Los estadounidenses nos deleitaron con un sludge atmosférico y psicodélico inigualable. Una banda de culto y difícil de ver, una oportunidad de oro.

Las 2 baterías sobre el escenario llaman la atención cuanto menos, pero lo considero más bien algo visual, puesto que tocan prácticamente a la par y me parece fútil. Laura Pleasants y Philip Cope lo hicieron bastante bien, aunque considero que en disco las voces están más logradas. De todas formas estoy poniendo la puntillita en cosas que yo habría mejorado, pero es por criticar algo, porque en realidad disfruté muchísimo del concierto y consiguieron conectar con el público de una manera sorprendente. Pudimos apreciar sus famosos “Unknown awareness”, “Scapegoat”, “Hollow Severer”, “Said and Done” o “Running red”.

First blood dieron buena tralla de hardcore old school, aunque personalmente los vi un poco repetitivos. El cantante Schwartz animó muchísimo a la gente que andaba un poco fría y eso lo hizo más ameno. El sonido fue bueno y tocaron sobre todo temas de Killafornia.

Con Sick of it all la gente se volvió loca y es que llevan 25 años en la escena, los neoyorquinos forman parte de los padres del hardcore y por eso consiguieron que la violencia en forma de circle pits y creo que algún wall of death se desplegaran entre el público. Muchos pogos sobre el escenario, una ejecución perfecta de los temas… a veces me resultaron un poco repetitivos en los estribillos pero es la fórmula del hardcore y aún así tuvieron mucha pegada.”Scratch the surface”, “Good lookin’ out” o “Machete” fueron de los temas que más público movieron.

Converge, ¿qué decir de ellos? Fueron los estrellas del festival y es que sudaron la gota gorda en el escenario por darnos lo mejor. Una grata sorpresa para muchos, que no sabíamos muy bien qué hacen en directo, ya que es un grupo que se prodiga poco por los festivales. El polifacético Jacob Bannon (el vegetariano más sexy nominado por Peta) no paró ni un segundo en el escenario, moviendo el micro como si fuera su arma de ataque, hasta tal punto de tirar a un foco. Un buen sonido para una gran puesta en escena. Se echaron en falta temas como “Jane Doe”, “Last Light” o “No heroes”.

Vortice o los Meshuggah barceloneses, es un gran grupo al que le tenía muchas ganas. Tocaron a media tarde y pese a que no había mucha gente, les habían perdido los instrumentos en el aeropuerto y el batería se había hecho un esguince en el pie el día anterior, dieron muy buen concierto y muchos estuvimos allí apoyando a una de las bandas nacionales que más proyección en el futuro les veo, y es que son potentes, ultratécnicos, un batería veloz no, lo siguiente… lo tienen todo. Todo, todo… el sonido no se portó muy bien con ellos, puede ser por los motivos antes mencionados o una incorrecta sonorización, gajes del directo.

Lo digo porque una banda de math metal como ellos necesita absoluta claridad para poderse apreciar como es debido cada detalle de los temas. Eso y media hora únicamente para tocar no hace que se luzcan mucho, pero a mí al menos me dejaron claro que esta banda apunta alto y no es de extrañar que pronto los veamos en filas internacionales. Tocaron temas de sus dos albums, Human Engine y su recién sacado Zombie, muy apreciado por Thordental de Meshuggah.

Angelus Apatrida, como siempre dieron la cera que todos esperábamos. El Polako y los suyos lamentaron la ausencia de los grandes del thrash metal, pero ellos dieron una honda nos ayudaron a superarlo con una honda de energía y velocidad con unos riffs potentes, una delicia para todos los metaleros allí presentes. Circle pits y wall of death incluidos eran obligatorios, aunque se notaba que no había muchos seguidores porque la gente hizo el wall of death a su manera, sin esperar las indicaciones del frontman. Vivimos su mítico “Give’Em war” y dedicaron su último y más famoso tema, “Thrash Attack”, a dos amigos fallecidos del guitarrista David García.

Pongo como anécdota, pero no los vi, lo sucedido en Gallows, que el guitarrista partió la guitarra por la mitad del mástil en The riverbed, podéis verlo en el video.

Enter Shikari. Su directo ha suscitado todo tipo de opiniones. Bajo la etiqueta de “nintendocore” los ingleses a las 22.00 dieron un concierto un poco bizarro. El guitarrista hizo un poco el cabra, anduvo subiéndose a los altavoces y de un golpe rompió su guitarra. Mucho juego con los sintetizadores y sonidos techno, creo que fue un batiburrillo de sonidos donde eludieron tiempo de tocar y me pareció bastante flojo… en cambio hay quien se lo pasó muy bien, así que una vez más tenemos la muestra clara de que para gustos los colores.

Heaven Shall Burn. Ya los había visto anteriormente en su tierra natal y en comparación este concierto ha sido más sosillo. La elección de los temas no ha sido la mejor, un set list que no consiguió movilizar al público como en ocasiones anteriores. Tocaron mayoritariamente temas del último disco, y no abrieron lo hacían normalmente con las espectaculares “Awoken – Endzeit”, que esta vez dejaron para la mitad del concierto y cerraron con “Black Tears”, demasiado light para mi gusto. Aunque no se olvidaron de temas como “The weapon they fear” o “The voice of the voiceless”.

Down. Encontramos a un Phil Anselmo carismático, cercano al público, tomó a uno para que fuera su intérprete y poder manifestar así su ilusión por estar en el Resurrection Fest. El aforo estaba repleto de gente que había ido sólo por ellos. Buen sonido, buenos riffs y sobre todo un gran espectáculo por parte un Anselmo que jugaba con el micro, puteaba al guitarrista… yo que tenía sueño me animé un montón y me hizo disfrutar del concierto. Gracias Phil.

El concierto fue bastante variado, había partes más heavy metal y otras mucho más pesadas, por lo que creo que tanto los que estaban allí por su añoranza a Pantera (salvando las diferencias) como a los que le gusta Down per se, quedaron satisfechos con el conierto.

Un tema se lo dedicó a los “weed smokers” aprovechó para demostrar su oposición contra el straight edge, y es que personalmente creo que una ideología, que aunque respeto no comparto, no debe adueñarse de un festival. Sonaron algunos temas como “The path”, “Temptations wings”, “Stone the crow”, “Losing all”.

Lagwagon a la gallega, tuvieron lluvia para rato. Eran unos de los más esperados, los californianos dieron un buen concierto de punk rock, con unos músicos bastante animados pese a la hora tan intempestiva que era (las 2 de la mañana creo recordar) “Island of shame”, “Give it back”, “Dis’chords”, “Violins”, “Sleep”, “Sick”, “Razor burn”, “Alien 8”, “Making friends”, “Today” y “May 16” entre otros. Cerraron de forma apoteósica con una versión de los grandes Motorhead, al igual que hicieron No use for a Name, “Ace of spades”.

En conclusión, me ha parecido un festival de notable. Como podéis ver me he orientado más a los grupos de metal porque en realidad era lo mío y es que había treinta y pico grupos en el cartel y uno tiende a elegir. Es lo bueno y malo de este festival, que al ser tan dispar uno tiende a elegir y por día tampoco ves tantos grupos, pero por otra parte ves grupos, como ya he dicho antes, difíciles de ver normalmente. Les doy mi enhorabuena a la organización y ya que el éxito va en aumento, espero que ellos sean conscientes de ello y habiliten más zonas de acampada, baños… porque es necesario. Con muy buen sabor de boca y a medio pie en Vagos Open Air me despido para venir con otra crónica en breve. ¡Un saludo!

FOTOS: http://www.goetiametal.com/cronicas/resurrectionfest2010.html

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