Por Blackant

¿Quién dice que en los países de los herederos de Odín solo se practica Death y Black Metal? Bonito Hard A.O.R. me encuentro dentro de este trabajo realizado por Míster “Terje Eide” (ahora ya sin Bennech Lyngboe). 6 años a que apareció su debut (titulado homónimamente) y con el cual ya cosechó unas sonoras buenas críticas, ahora vuelve con un nuevo cd bajo el brazo y con canciones pegadizas, dinámicas y que retrotraen a bandas sonoras de películas de los 80.

Las influencias de veteranos como Toto son evidentes en varias partes de “Dream Zone”, cosa que no desmerece para nada este trabajo, quizás por ser un tanto exigente y no dar todo como positivo, me quejaré un poco de la producción, algo floja por momentos y que en ocasiones hace perder fuelle, aun así y no siendo este uno de los estilos más seguidos por mí, reconozco que me ha gustado bastante y que me siento cómodo dándole alguna que otra escucha.

Si te gustan los arreglos guitarreros, los momentos de presencia vocal emotiva y cálida, los teclados entremezclados, en definitiva si te gusta el A.O.R. entra en la zona de los sueños. Me seduce el comienzo con el tema “Lifeline”, donde encuentras un ritmo muy pegadizo y un estribillo comercial que te puede hacer entonarlo cuando ya esté grabado en tu cabeza. Muy parecido es “Lost your Track”, donde ya hay un cambio de estructura es en el tema que da título al cd “Dream Zone”, suena más rockero y potente, con dos solos finales muy buenos (cortos también). Ahora una dosis de sentimiento de la mano de una balada, “Edellyn” es la típica canción lenta que te acercan al Rock que se hacía en los 80 en los States.

“Alive” comienza con intensidad, lástima que luego se diluya, pero no deja de ser otra buena canción. Una breve intro y damos paso a “In the line of fire”, tema un tanto calmado que aun así entra perfectamente en el esquema compositivo de “On The Rise”, por el contrario “Get out of here” tiene un regusto a pop que me deja un tanto desconcertado. “Fly away” nos devuelve al A.O.R. en estado puro, su comienzo tiene que hacer las delicias de los amantes del Rock suave y dulzón, al igual que su solo de guitarra. Algo más floja por contra es “No time to lose” pero con un estribillo pegadizo a la primera escucha. Llegamos casi a las puertas del final de este trabajo, “Why wait another day” te dejará un gran juego vocal, buenas guitarras y toques de teclado muy bien colocados, quizás uno de los temas más sinfónicos de este cd.

Otra demostración de buen hacer es “Tomorrow never dies”, uno de los cortes más potentes que se pueden escuchar aquí, canción donde se acentúan las guitarras, de nuevo A.O.R. como Dios manda. La calma que transmite “Howling at the moon” es digna de elogio, intensa en el sentido emotivo de la música y no en el instrumental, perfecta para una cena romántica.

Ahora ya sí, el tema final a modo de bonus track es “Find a way”, para cerrar no está nada mal, otra pieza de A.O.R para escuchar en las tardes sombrías y lluviosas de invierno.

En definitiva, un más que recomendable disco, apto para todos los públicos, solo hay que dejarse seducir un poco.

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