Texto: Mariano Bacigaluppi
Videos: Mariano Bacigaluppi

Creo que si esto fuera un reporte para un periódico y obligatoriamente tuviera que poner un título sería el de “El Concierto del Año”, porque sinceramente eso creo que fue. Que AC/DC vuelvan después de tropecientos años y agoten sus entradas en 5 minutos, o qué Metallica vuelvan a sus raíces, saquen un disco respetable después de casi 20 años y giren por la península poco importa, el de la noche del 18 de Septiembre de 2009 fue el mejor concierto del año y el mejor del último tiempo, si de nos referimos al Heavy/Hard/Rock.

Todo comenzó hace algunos meses con la noticia de la reunión de esos cuatro magos musicales que primeramente sólo harían una gira por Japón, país tótem para muchos artistas. Previo recopilatorio con dos canciones nuevas y grabación del concierto en el mítico Budokan, el anuncio de gira europea durante todo Septiembre. Notición para muchos sin lugar a dudas.

Según he leído por ahí, pasadas las 20hs en la puerta de la sala se colgó el cartel del SOLD OUT. Estos americanos, pero con puntualidad inglesa, saltaron a las 21.00hs al escenario tal cual estaba anunciado. Daddy, Brother, Lover, Little Boy fue la primera y la locura generalizada fue al instante. Público entregado cantando, banda entregada y regalando sonrisas a cada instante. Músicos y asistentes disfrutando ¿Qué más se puede pedir?. Obviamente y, como en los mejores tiempos, la taladradora hizo su aparición para que Paul Gilbert hiciera de las suyas.

De verdad, ni Paul Gilbert, ni Eric Martin ni Billy Sheehan podían creer lo que estaban viendo. Se miraban, se contestaban con un amplísima sonrisa y con sus miradas decían…. Por esto hemos vuelto… y que felices somos.

Las canciones se fueron sucediendo Take Cover, Green-Tinted Sixties Mind y Alive And Kickin’ y de una forma sencillamente espectacular. Ellos seguían con sus sonrisas y sus magistrales muestras instrumentales y los presentes volando por los aires.

Llegaría el momento de presentar sus dos canciones nuevas, que podéis encontrar en su último recopilatorio “Next Time Around”. La primera en sonar fue la buenísima Next Time Around que si bien no fue coreada por toda la sala si por muchos de los asistentes y quedó demostrado que es una canción increíble y que funciona perfectamente en los directos. La otra fue Hold Your Head Up, que aun no siendo una mala canción, para mi gusto es algo repetitiva y se hace un poco monótona.

Temperamental también sonó en la noche madrileña para que después el vocalista se tomara un breve descanso y los tres restantes instrumentistas interpretaran una alucinante pieza clásica y nada menos que la Op. 32 – The Planets: Mars del genio inglés Gustav Holst. Por momentos, al trasladarla al Rock, me recordó muchísimo a los también ingleses MUSE. Una interpretación grandiosa, exuberante y obviamente excelente.

Con Eric Martin nuevamente en el escenario tocarían Price You Gotta Pay y una nueva versión sonaría, la conocidísima Wild World de Cat Stevens, que ya podíamos encontrar en el disco Bump Ahead de la banda americana. Take A Walk y The Whole World’s Gonna Know fueron otras que iluminaron la noche.

Teniendo a estos virtuosos sobre el escenario, hubo momentos para que todos se lucieran y demostraran (¿Acaso tienen que demostrarle algo a alguien?) todo el virtuosismo que corre por sus sangre. Primero fue Paul Gilbert, luego el batería Pat Torpey con un contundente solo y por último fue el del maestro Billy Sheehan. Habría más, Billy y Paul salieron a escena con sus respectivos instrumentos pero con dos mástiles. A posteriori los restantes integrantes también aparecieron en el escenario y cada uno se ocupó de uno de los mástiles. Magia, virtuosismo….. en definitiva SHOW con mayúsculas.

Se vaticinaba el final del show, así que Rock & Roll Over y Addicted To That Rush aparecieron en la noche. Pero ¡Vaya tela! con la última de las canciones. En uno de sus intermedios y con el público interactuando, Paul Gilbert no tuvo una mejor idea que improvisar la archiconocida Highway To Hell cantada íntegramente por el guitarrista. Delirio general en toda La Riviera. Los 4 ases se retirarían del escenario.

Volverían a los pocos instantes para poner la sala patas para arriba. Primero con la conocidísima To Be With You y por último con Colorado Bulldog, quizás la canción más frenética de la banda y, por cierto, mi preferida J.

Nuevamente se irían del escenario, pero volverían por última vez. Y lo harían para rescatar Shy Boy de David Lee Roth. Esa mega banda que el vocalista de Van Halen formó en los ochenta con Steve Vai a las 6 cuerdas y Billy Sheehan al bajo.

Dos horas de un potente y perfecto show. Sinceramente un espectáculo único que hacía mucho tiempo que no veía. Donde hay calidad… que se quite todo lo demás.

Como si fuera poco, al término del concierto y ya fuera de la sala, los cuatro músicos pasaron cerca de una hora firmando y sacándose fotos con todos los presentes. Grandes arriba y abajo del escenario… ¿Qué más se puede pedir?.

FOTOS: http://www.goetiametal.com/cronicas/mrbigmadrid.html

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