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Texto = Bárbara Teruggi
Ilustración = NaD

Al amigo Murphy no le gusta el metal.

Para los que estuvimos el 20 de junio en Razzmatazz 2 y vemos como ese micro-mundo se ha dado vuelta por completo en estos días, esto nos hace pensar que, quizás, esa noche con todo lo que disfrutamos, acabó siendo una noche maldita.

En estos días, dos noticias malas, a cual más inesperada, nos dejan pensando “uf… al menos pudimos ver esa última actuación en Barcelona”.

Sí, estoy hablando de los acontecimientos que giran en torno a Lamb of God y a The Eyes. Esa noche compartieron escenario, y nos hicieron salir con una gran sonrisa de satisfacción de la sala. Supongo que quienes hayan visto el mismo tándem en Madrid, donde tengo conocimiento que también han actuado juntos, deben tener un resquemor parecido en las entrañas. Algo no va bien, más allá de lo que salta a la vista.

El pasado viernes, la noticia de que Randy Blythe, frontman de la banda americana Lamb of God, había sido arrestado nada más poner un pie en Praga, ciudad a la que viajaban para dar un concierto como continuación de su gira Resolution. ¿Los cargos? Homicidio involuntario. Presuntamente, durante una actuación de la banda en esa ciudad en 2010, un fan se salto después de tres intentos, el control de seguridad y consiguió llegar al escenario, hasta Randy quien, dicen, empujó al fan fuera del escenario quien, al caer, se dio un golpe en la cabeza, resultando en un coma de 14 días y su deceso.
Por si esto fuera poco, nos venimos a enterar el martes a la noche (o por lo menos yo), que la banda The Eyes han decidido separarse amistosamente. Sin dar más detalles sobre el tema. Algo que se debe respetar por supuesto, si ellos han decidido que sea así.

No teníamos suficiente con una mala noticia que ahora tenemos dos y encima a tan pocos días de que ambas bandas compartiesen escenario en nuestro país.

Más allá de que todo esto de que pensar, no quiero ponerme esotérica, sino que quiero reflexionar con vosotros acerca de estos hechos, que hacen que los que somos fans del metal nos sintamos un poco tristones al recibir noticias como estas.

En cuanto al arresto de Randy Blythe, creo que hay que apelar un poco a la sensatez. Todos queremos que Randy salga exonerado, y que realmente los cargos no tengan ninguna base, pero tampoco hay que caer en la frivolidad de desmerecer la vida de una persona, que fue a ver a sus ídolos y se dejó literalmente la vida en ese concierto. Si los hechos por los que se le acusa son reales, esto no quiere decir que Randy planeaba matar al fan solo porque se subió al escenario, probablemente fue un simple impulso instintivo, quizás, como apuntan muchos, provocado por la aún abierta herida que dejó el asesinato de Dimebag Darrell, y la psicosis que esto ha causado, haciendo que la práctica conocida como stage diving sea algo que haya ido decayendo con el paso de los años. De todos modos, si esto fue cierto, al vocalista le tocará pasar condena de cárcel y no hay nada que nadie pueda hacer por mucho que nos joda lo que esto pueda afectar a la banda.

Lo que me parece un poco extraño es que haya tantas versiones diferentes sobre estos hechos y, sobre todo, como se ha llevado la gestión de la denuncia interpuesta contra Blythe, sumando a esto el hecho de que la policía checa no actuará con rapidez el mismo día del supuesto incidente. Vamos, que no se trató de un hit & run.

Primero de todo, es muy extraño que, al haberse golpeado la cabeza y quedado inconsciente el fan, no se parase el concierto. Segundo, que no hayan retenido a la banda en Praga durante esos días a la espera de la evolución del fan herido. Y tercer y todavía más extraño, que la denuncia haya quedado limitada por la frontera checa y que no haya trascendido el hecho a Interpol, que nunca le hayan dado ni un aviso a Randy Blythe, ninguna citación, y todo teniendo en cuenta que esto ocurrió hace ya dos años…
Vamos, con esa regla de tres yo puedo cargarme a alguien y total, como me voy del país y no vuelvo nunca más no me pillarán. No se pueden alegar costes de tramitación de una denuncia tratándose de una vida humana, cuando a mi cuando me robaron el pasaporte y lo fui a hacer de nuevo tramitaron con Interpol el aviso de que mi documento estaba por ahí dando vueltas…

Dejémoslo aquí, para que cada uno saque sus propias conclusiones y a ver qué ocurre.
Sobre la separación de The Eyes, bueno, supongo que todos los que conocemos la trayectoria de la banda estaremos haciendo nuestras propias conjeturas, y puede que la mayoría estemos “meando fuera de tiesto”. Pero me gustaría decir lo que me viene a la cabeza, y echarle la culpa a una cosa que todos odiamos bien de este país: La industria musical.

A uno se le revuelven las tripas de ver como otras producciones musicales que no tienen ni la mitad de contenido triunfan como la coca cola, se vuelven la canción del verano, el disco número uno del año (¿cuántas veces habremos escuchado eso cuando intentan vendernos algún disco de algún pseudo-artista efímero?), yo creo que cada dos meses surge algún disco del año. Y se gasta dinero en hacer cantar a los de Gran Hermano, se gasta dinero en hacer cantar a los colaboradores de T5, se gasta dinero en concurso para buscar al mejor cantante del país, en el que ves desfilar posibles promesas que son desterradas por tener algo de personalidad. Se antepone la imitación antes que la originalidad, lo fácil y vacío de contenido antes que lo complicado y rebosante de significado.

Todo esto ya nos lo sabemos, aquellos a quienes nos gustan otros géneros de música que tienen mucho más contenido y que no nos hacen sentir que el cerebro se nos pudre. Y no me refiero esta vez solo al metal, estoy hablando de tantos otros géneros, en los cuales, los artistas se dedican en cuerpo y alma a hacer sus composiciones, a tratar de transmitir todo aquello que piensan y sienten. Artistas con consciencia y que aman verdaderamente a la música y, por tanto, respetan por sobre todo a sus seguidores.

Puedo estar equivocándome, pero una de las razones por las cuales, en este país, se separan muchas bandas, es porque remar contracorriente tantísimo tiempo llega a ser agotador, y por mucho que intentas hacerte un hueco en el mundillo para poder llevar tu música a más gente, en este país las buenas ideas caen en saco roto y si no haces música barata que no despierte a la gente no tienes cabida.

Esto es como un círculo vicioso, porque si bien es bastante obvio que hay una masa considerable de público receptor para la música con contenido, a lo ancho y a lo largo de este país, los medios de incomunicación, apoyados por la industria musical, hacen ver lo contrario, y eso hace que la maquinaria siga en funcionamiento, que los que queremos recibir música de calidad parezcamos diminutos en número, y que la concepción que se tiene de la sociedad es de totales descerebrados que, en su mayoría, prefieren no pensar.

Yo no creo que sea así. Simplemente creo que la gente que consideramos inculta se muestra mucho más en público que a los que no queremos formar parte de esta gran rueda, que somos unos cuantos.

A veces esa situación la provocamos nosotros mismos, porque la gente valora más a artistas de otros países que a los artistas que tenemos aquí.

Muchas veces he escuchado la típica frase “Bueno, para ser de aquí lo hacen bien”. No… ¿por qué? Aquí hay muchos y muy buenos músicos. Que ofrecen creaciones de calidad, pero que son infravalorados por el público local porque… quien sabe, a lo mejor se tiene a pensar por defecto que lo nacional es mediocre.

Que alguien esté dispuesto a pagar 140€ para ver a AC/DC dos días consecutivos y que luego digan que 6€ por ver a cuatro bandas locales es caro me parece caer muy bajo, y tirar por tierra todos los objetivos por los cuales estamos luchamos. Decimos que la industria musical nacional está podrida. Yo creo que hay que ayudar un poquito más a subsanarla, ¿no creéis?

Hay que apoyar a todos los artistas, (a los verdaderos artistas, ya sean del metal, rock, blues, jazz, pop, o lo que fuere), pero apoyarlos de verdad, vengan de donde vengan, y si son nuestros vecinos y se lo merecen, pues aún más. Solo así conseguiríamos darle la vuelta a los medios de incomunicación. Y esto sería solo el principio.

Una película que puedo recomendar para se os inspire, aunque no tiene que ver con la industria musical pero si con los medios de incomunicación, es Un Juego de Inteligencia (Free Rainer – Dein Fernseher lügt). Del gran director Hans Weingartner. Todo sería muy distinto y mejor si pasaran cosas como las que pasan en este film.

Creo que este tema da para muchas y muchas horas de debate, de hecho en mi entorno es algo de lo que se habla casi a diario, y me gusta ver que hay gente que comparte este mismo pensamiento. Hay que unir fuerzas, en todos los rincones de este país, y darle la vuelta a la tortilla de una vez, sino nunca habrá una oportunidad para los artistas locales que se dejan la piel intentando dar lo mejor de sí mismos.

Una imagen como la de la ilustración de mi compañera NaD expresa al dedillo lo que me gustaría ver siempre, bandas locales y foráneas unidas, compartiendo escenario, y un público que reboza entusiasmo y que apoya al 100% a los artistas.

La unión hace a la fuerza, si empezamos por valorar el arte en general, que es lo que más expresa lo que sentimos como sociedad, podemos llegar tan lejos como queramos, solo hay que proponérselo. No dejemos que nadie nos manipule ni nos diga lo que tenemos que consumir.

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