Por Nekrokosmos

Director: Carl Theodor Dreyer

Basado en una novela de Le Fanu, y con la excelente fotografía de Rudolph Maté, “Vampyr” puede que sea el primer film de terror psicológico de nuestros tiempos, y que atrapa completamente por la belleza y lo poético de sus imagenes. La sensación es la de una fotografía espantosa que cobra vida, o la de vivir en una pesadilla de 83 minutos.

Extraño film donde los haya, también se trata de una obra maestra de los años 30 y un gran film técnico en cuanto a lo visual. Se trata del primer film con sonido que realizó Dreyer como director (de allí que haya tan poco diálogo, ya que se sentía incómodo con este nuevo bonus), y que fue totalmente financiado por el Barón Nicolas de Gunzburg (quien interpreta el papel principal de Allan Grey en el film, y que en los créditos aparece como el pseudónimo de Julian West). La grandeza del director danés (que solo realizó 5 films con sonido) radicaba en que violaba todas las leyes que marcaban el buen hacer que dictaban los libros de cine. Así nunca tuvo éxito comercial en vida, pero la fama le esperaba en el cine de culto, creando escuela para las décadas futuras.

vampyrLa confusión se apodera de todo el film, el cual utiliza un cast totalmente de personas no profesionales (ninguno es actor) para grabar la película durante todo 1930 en una mansión francesa abandonada y utilizando siempre el amanecer para grabar las tomas. Se trata de una conspiración de vampiros a la vieja usanza, en una ciudad perdida europea, y con el tema de la sexualidad y el erotismo como platos fuertes ¿El resultado? Un film que no deja indiferente.

Son esas tomas desde dentro de un ataúd que es llevado por todo el pueblo, las figuras fantasmales danzando entre sombras, la expresión de deseo de una mujer vampiro por su hermana, o las misteriosas muertes inexplicables que hacen que todo encaje en un film que a priori no tiene ni pies ni cabeza. Si a eso le añadimos una banda sonora creada totalmente en estudio y que rompe las barreras de lo convencional en su época, tenemos un clásico del film de terror entre nuestras manos.

Basado en una novela de Le Fanu, y con la excelente fotografía de Rudolph Maté, “Vampyr” puede que sea el primer film de terror psicológico de nuestros tiempos, y que atrapa completamente por la belleza y lo poético de sus imagenes. La sensación es la de una fotografía espantosa que cobra vida, o la de vivir en una pesadilla de 83 minutos.

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.