Por Nekrokosmos
Director: Gareth Edwards

El nuevo Godzilla, el primero en 15 años, causa mucha curiosidad. Durante casi dos horas de pelicula nos quedamos pendientes a la pantalla esperando un caos colosal y a las multitudes saliendo despavoridas, pero nada de lo observado en esas dos horas nos emociona realmente. La pelicula ha costado bastante, y la producción no tiene nada que reprochar, pero un proyecto tan ambicioso para el producto mas exportable de Japón no ha hecho mas que hacernos preguntar porque una idea tan buena se puede llevar a cabo de tan mala manera. Supongo que esta idea solo funciona si lo llevas al terreno del humor.

godzillaLa historia del film, de la cual no quiero desvelar nada, carece de fundamento y pasa demasiado rápido sin muchas explicaciones. La cámara al contrario no da demasiada información tan temprano y sigue un paso tranquilo, eso es hasta que los villanos (los monstruos) aparecen en escena…y desde entonces todo es una consecución de escenas de acción que no exigen mucho interés de nuestra parte (como aquella escena en que los dos insecto/monstruos entran en terreno de Hawaii destrozandolo todo, mientras Godzilla emerge del mar).

Creo que el problema principal de estas escenas de acción es que la imagen de los monstrous son demasiado poco visibles, muchas veces borrosas y que no resaltan todo su explendor. Muchas escenas aparecen rodeadas de oscuridad, las perspectivas y ángulos son difíciles, y pocas veces puedes ver un plano completo durante mas de 20 segundos. Otro gran problema es que si seguimos el mito de Godzilla en los 50´s sabremos que se trata de una pelicula de culto de serie B donde lo importante no era lo serio que podía ser el film sino lo espectacular que puede resultar el desenlace, por mas absurdo que parezca…y ahi está el fallo de Hollywood, intentar introducir sentimentalismos y seriedad en algo que solo reclama destrucción. Los fans del serie B se pueden sentir bastante estafados con esta realización.

En todo tenemos que agradecer que el film lo haya hecho un totalmente desconocido Gareth Edwards, porque si hubiese acabado en las manos de alguien como Emmerich acabaríamos con un film repleto de clichés del cine de acción que resultaría en otro insulto como el anterior “Godzilla”. La realidad es ésta: no puedes meter al lagarto mas famoso de la pantalla grande en un escaparate realista y tangible, porque el público quiere fantasía en algo que no puede considerar como posible. Godzilla nació en los 50´s encajado en el ambiente tonto y gracioso del serie B, ahora encerrarlo en la telaraña de efectos especiales costosos de Hollywood simplemente no parece natural (como la actuación de todos los involucrados en este film). A este film le falta ironia, es asi.

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