Texto: Mariano Bacigaluppi
Fotos: David Romero Vega
Promotor: Rock n Rock

Cuando uno asiste a un concierto como el del pasado 27 de Febrero ya se sabe prácticamente lo que acontecerá, es como ir al hipódromo y saber de antemano el caballo ganador, pero con TRANSATLANTIC las ideas preconcebidas son superadas con creces, las emociones se multiplican llegando al infinito y después de 150 minutos de música sales con esa mágica sensación de que acudiste a uno de los mejores conciertos de tu vida…

1959876_594615383947239_596488586_n[1]Al igual que hace cuatro años, la superbanda volvía a Madrid y personalmente en su primera visita tuve que perderme su show para nada menos que asistir al nacimiento de mi primera hija, por lo tanto tenía que saldar esa cuenta pendiente con Morse, Portnoy, Stolt y Trewavas.

La madrileña Riviera tuvo una gran afluencia aunque no llegó a ser SOLD OUT y pasadas las 20.30hs y con un previo vídeo de presentación, los primeros acordes de la primera canción de su último disco y excusa para esta gira, comenzaron a sonar y desde ese mismo instante se magnificó algo que duraría toda la noche, la comunión y el disfrute ilimitado tanto de público presente como de los propios músicos, donde el carismático Neal Morse y el incansable Mike Portnoy están a la cabeza. Por cierto y hablando de éste último, parece ser que al llegar a Madrid se torció su pie izquierdo y lo llevaba vendado y descalzo y en más de una oportunidad mostraba gestos de dolor, pero eso no modifico ni un ápice su perfecta interpretación.

1743499_594615437280567_535234559_n[1]A posteriori de los veinticinco minutos de Into The Blue pudimos disfrutar de una joya de su primer disco, la arrasadora y progresiva My New World donde durante sus más de quince minutos nos hicieron vibrar con una amalgama infinita de sensaciones, en la que personalmente me quedo con el papel sonoro que Mr. Stolt esculpió desde su guitarra. Uno de los momentos más especiales y con alto riesgo de emotividad de la noche estaba por llegar y sería de la mano del carismático Neal Morse. Armado de su guitarra acústica y arropado por sus compañeros, hicieron una indescriptible e invaluable interpretación de Shine, balada que aparece en el último disco de la banda, y que emocionó hasta las lágrimas al mismísimo Morse… ¡BRAVO!

Su anterior larga duración, The Whirlwind, tenía que hacerse presente y ocupando casi el horario central de la noche, fueron cayendo algunas de las canciones como es el caso de su Overture seguida de Rose Colored Glasses y Evermore y dejando para el final las más festejadas y vitoreadas por el público,como es el caso de Dancing With Eternal Glory y Is It Really Happening? donde en está última todos los presentes literalmente llegamos al éxtasis con el juego melódico que Morse y Portnoy se trajeron entre manos en ese magnífico in crescendo sónico que la canción posée.

1959776_594615370613907_583711660_n[1]Después de un improvisado pero no menos lujoso dueto de guitarras entre Neal Morse y Roine Stolt salió a escena otra de las magníficas canciones aparecidas en el disco debut de la banda… We All Need Some Light es magia en estado puro durante cinco minutos. Fórmula mágica salida de la chistera de Mr. Morse una vez más. Entonces llegaríamos hasta otro de los puntos más álgidos de toda la noche. Black As The Sky no solo es mi canción favorita del último disco, sino una de las que más disfrutó la gente a lo largo de toda la noche, porque fue impresionante escuchar a la gente corear la melodía del teclado en cada oportunidad que tenía. Un nuevo momento mágico y sublime.

Como la excusa de esta gira era la presentación de su último CD, Kaleidoscope, era casi seguro que tocaran la canción homónima, y así fue. La siguiente media hora fue en compañía de la canción que cierra y da nombre a su último disco, con un curioso y divertido guiño al Ride The Lightning de METALLICA la primera de las múltiples veces que esa frase sonó en la canción.

El final se acercaba y por lo tanto el momento de los bises. En el primero de los casos fue All Of The Above, conteniendo Full Moon Rising y October Wind, y para la despedida final la banda viajó hasta su segundo disco para tocar Stranger In Your Soul. Broche de oro, para una banda que es oro en polvo….

Concierto de diez, para unos músicos de diez y que lo único que podría pedir es que pronto vuelvan al ruedo con un nuevo disco y posterior gira y, si esto no es posible, me conformaría con ver una gira de FLYING COLORS, otro de los magníficos proyectos en los que están embarcados Mike Portnoy & Neal Morse. Por pedir que no quede….

**** INFINITAS GRACIAS AL EQUIPO DE ROCK N ROCK POR HABERNOS ACREDITADO Y ESPECIALMENTE A DAVID ROMERO VEGA POR CEDERNOS TAN GRANDIOSAS FOTOS ****

Puedes ver todas las fotos aqui:

Álbum Transatlantic en Madrid

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