Texto: Deiene Totoricagüena Larrea
Fotos y videos: Deiene Totoricagüena Larrea

El publico disfruto cantando sus canciones, pudimos ver incluso algún baile corto y tímido, pero es destacable la batalla campal que se montó en primeras filas, digna de un ring de boxeo, un pogo que termino en actitud de camaradería y abrazos de “hombre”, de esos que más que abrazos parecen estrangulamientos.

¿Qué mejor forma que darle vida a un triste y oscuro martes por la tarde que ir a un concierto? ¿Y si ese concierto es un concierto de Psychobilly? Está claro que tiene todas las papeletas para que deje de ser triste, y aunque siga teniendo un punto de oscuridad, ya no es una de esas oscuridades de quedarte en un rincón, si no una de esas en las que disfrutas de las sombras e incluso te apetece bailar con ellas.

the brainsLos canadienses The Brains pasaron por Bilbao para alegrarnos la semana, que aunque el bolo nos resultó algo corto, ya se sabe, cuando se está a gusto el tiempo pasa rápido… consiguieron darnos un chute de energía y buenrollismo.

Es admirable ver que con solo tres miembros la banda sea capaz de llenar e incluso desbordar el escenario. Los Brains desprendieron actitud y energía de principio a fin. Las frases en spanglish de Rene de la Muerte nos sacaron más de una sonrisa. “Levanten sus cervezas o whatever que tengan” es una frase para recordar, una frase que resume la actitud de la banda, cercana y agradecida al público en todo momento.

Los brutales gruitarreos de Rene y los gritos de Colin al contrabajo animaron al público en más de una ocasión a cantar junto a ellos, sobre todo con Take what I Want, More Brains o Gato Calavera, unos auténticos himnos. No podemos dejar de comentar la maravillosa versión de The Cure que se marcaron, una Pycho- Love Song perfecta.

the brainsColin y su curiosa forma de tocar el contrabajo sentado encima del instrumento y utilizando manos y piernas nos dejó boquiabiertos, así como la sugerente y enérgica forma de Guillaume de tocar la batería. Había momentos en los que en vez de tocar los platos parecía que azotaba algún trasero.

El publico disfruto cantando sus canciones, pudimos ver incluso algún baile corto y tímido, pero es destacable la batalla campal que se montó en primeras filas, digna de un ring de boxeo, un pogo que termino en actitud de camaradería y abrazos de “hombre”, de esos que más que abrazos parecen estrangulamientos.

Y tras tener que gritar alto a petición de los Brains para que volviese a salir al escenario y acabar con ganas de más, nos ha quedado claro, que para la próxima vez que vengan iremos con una camiseta de la banda para vernos tan sexys como ellos, tal y como dijo Colin. Esperando que toquen Rebel Yell, otra fantástica versión que se marcan y no pudimos escuchar.

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.