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Texto: Mariano Bacigaluppi

Los viernes por la tarde suelen ser bastante arduos en materia de tráfico en Madrid y, éste no iba a ser una excepción.

Tras un buen tiempo buscando un sitio para aparcar recién pude acceder a la Sala Mon (antigua Sala Penélope) con los australianos DARKER HALF marcándose una speedica versión de Aces High. Poco había escuchado de dicha banda pero al menos las tres canciones que pude escuchar de ellos me hicieron pasar un buen momento. La pegadiza Heaven’s Falling funcionó bastante bien en directo y despedida con Take The Plunge fue realmente atronadora con su batería surcando la velocidad de la luz y un solo de guitarra realmente espléndido.

Era la cuarta vez que veía a los helenos FIREWIND y, sin duda alguna, ha sido la que más he disfrutado. Con un Henning Basse sublime y estratosférico muy bien secundado por el fundador de la banda, Gus G a las seis cuerdas y un polifacético y asombroso Bob Katsionis que alternando teclados y guitarras dio un auténtico espectáculo. Comenzaron su andadura con una devastadora Ode to Leonidas y desde la misma entrada del vocalista alemán, todo el público quedó auténticamente rendido. Con We Defy no dieron tregua y el power metal se adueñó de la noche. Henning Basse apoteósico y el batería, el belga Johan Nunez taladrando nuestros oídos y nuestras mentes con su doble bombo.

El duelo de solos por parte Bob Katsionis en su teclado y Gus G en su guitarra fue realmente alucinante. En Head Up High cambiaron velocidad por contundencia y melodías pegadizas, pero la gente seguía entregada y extasiada. La vuelta a la velocidad powermetalera vendría de la mano de Between Heaven and Hell con un extraordinario nuevo solo Gus G.

La pegadiza World on Fire fue la siguiente que interpretaron y con una grandísima participación del público en su estribillo. Para la derrochadora de calidad The Fire and the Fury el vocalista se ausentaría del escenario y los restantes realmente volarían muy alto ante la atónica mirada de todos los presentes ante tan magna demostración técnica e instrumental.

El vocalista germano volvería con las baterías recargadas para una estupenda interpretación de la veloz War Of Ages llegando a tonos realmente imposibles. Los ánimos se apaciguarían con la hardrockera balada Lady of 1000 Sorrows en donde el cantante demostró nuevamente una innata e increíble versatilidad interpretativa. Mercenary Man fue de las más festejadas por los presentes y eso se notó desde su comienzo, donde al unísono se coreó el pegadizo riff guitarrero del principio y continuando de igual manera en su estribillo.

El final se acercaba y el adiós definitivo decidieron darlo con la contagiosa Falling to Pieces y en donde una vez más el vocalista alemán dejó a más de uno boquiabierto con su sublime interpretación. Así es que de esa manera se retirarían del escenario y dejarían paso al acto principal de la noche.

Era también la cuarta vez que veía a RAGE y han pasado más de veinte años desde aquella primera en 1997 donde tocaron junto a, los también germanos, GRAVE DIGGER. Desfile de músicos sin cesar, pero siempre con el carismático Peavy Wagner al frente. La excusa de esta nueva gira era la presentación de su último larga duración, Seasons Of The Black, y el asentamiento del tinerfeño Marcos Rodriguez a la guitarra y Lucky Maniatopoulos tras los parches.

El puntapié inicial lo dieron con la divertida Justify (la cual encontraremos en su último CD). Sin respiro alguno nos hicieron viajar hasta el pasado con Sent By The Devil rescatado directamente de su disco Black In Mind. Un nuevo salto al pasado con la coreable From The Cradle To The Grave.  El público ya estaba entregadísimo y, cómo si fuera poco, comenzaron a tocar Nevermore proveniente de unos de los discos más reconocidos de la banda, The Missing Link.

My Way fue con la que prosiguieron  y seguidamente lo hicieron con la canción homónima de su último CD Season Of The Black. Caña absoluta y devastadora con un Lucky Maniatopoulos taladrando su doble bombo y Marcos Rodriguez sacándole chispas a sus seis cuerdas.

Momento memorable de la noche con los primeros acordes de End Of All Days, en donde la complicidad del trio escaló hasta posiciones abismales, aunque esto sería una constante durante toda la noche. Changes: Turn The Page trajo uno de los mejores solos de guitarras de la noche, magistralmente interpretado por el guitarrista canario y con Straight To Hell volvieron las melodías más densas y contundentes.

A posteriori se dieron el lujo de tocar, y tal y cómo lo mencionó el propio Peavy Wagner, una de las primeras canciones que él había compuesto y no se acordaba cómo J… Esta no fue otra que Adoration directamente desde la banda génesis de RAGE, llamada AVENGER. Speed Metal al más alto nivel posible….

Una nueva llamada al disco Black In Mind y esta vez con la rotunda y tajante The Price Of War. Por última vez en la noche rememorarían su último larga duración con la buenísima Blackened Karma. Del speedico Perfect Man recuperarían la tremenda Don’t Fear The Winter y con ésta abandonarían el escenario.

Volverían unos instantes después para despedirse con la pegadiza y coreable Higher Than The Sky que se alargó hasta el infinito intercalando un pequeño homenaje a Ronnie James DIO, y con el guitarrista español a las voces, interpretando Heaven & Hell y Holy Diver.

La complicidad y el disfrute de los tres integrantes es innegable y dieron un grandísimo concierto, eso sí, se me hizo duro no haber podido disfrutar de ninguna canción de mi disco favorito de la banda, Trapped! de 1992. Canciones como Enough Is Enough, Solitary Man o la tremenda Baby I’m Your NIghtmare  las considero verdaderos himnos e insignias incuestionables de la banda. Sólo me faltó eso para que el concierto fuera perfecto.

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