Texto: Anthoni Grande
Fotos: Juan Morillas

 Al margen del show diré que la calidad del material no se queda atrás, pues les caracteriza una temática muy oscura y, sobretodo, muy original. Tras un recital de temas, entre los que se encuentran algunos de su último trabajo “No Room For Fools”, llegaba la despedida, con todo el sentimiento y oscuridad decadente que estuvieron demostrando durante su directo: Alex exclamando su última voluntad, Will en lo alto de su trono presidiendo el caos y Petro con un tom de la batería en el medio del escenario marcando la marcha final.

10998025_434269800062799_3310829782237585949_o[1]Viernes 13, tal día como este tenía lugar el concierto de Oblivion, Brothers Till We Die, Haddock y Our Unit 1309 en la Sala Hangar XIX de Madrid. El hype por el bolo venía de serie y la masacre estaba por llegar. Se preveía tanto que iba a ser un concierto memorable que se superó de calle la asombrosa cantidad de 150 personas. Da gusto poder contemplar una sala llena hasta los topes con un cartel únicamente formado por bandas nacionales. A las 20:30 se dio el pistoletazo de salida; la cacería iba a comenzar.

Los primeros en subirse al escenario fueron Our Unit 1309, una formación de beatdown debutando por primera vez (o al menos con esa formación) y chico, que buen sabor de boca te queda cuando un grupo se estrena sin parecer que es su primer concierto. Desde el primer momento consiguieron mover a todo el público con el más puro odio, desembocando todo esto en un pit del cual sería una proeza salir ileso. A parte, demostraron mucho carisma y comodidad en el escenario, algo que hace disfrutar mucho más del directo, sobre todo durante su cover del tema de Nasty, “Slaves To The Rich”, donde casi tiran abajo la sala. Mucha suerte en el camino a estos chavales, que sin duda se lo merecen.

morillasSeguidos de estos llegaban Haddock, segundo show debut del día y segunda buena impresión causada. Estos chicos deberían servir de ejemplo a muchos otros que se lanzan a los directos sin una previa sesión intensiva de ensayos. Hardcore melódico bastante genérico, divertido, algún que otro fallo de tempo y en ciertos fills eso sí, pero nada demasiado importante; consiguieron defenderse con tranquilidad con la merecida respuesta del público, quien se sucedía a cantar junto al frontman mientras el pit no cesaba. Ganas tengo de ver qué les espera a esta banda.

No era momento de descansar, llegaban Brothers Till We Die, presentación oficial de su nuevo disco, así como de la nueva formación. Si hasta ahora habíamos presenciado uno de los pits más salvajes, ahora llegaba la batalla campal. Qué decir de estos chicos que no se haya dicho ya, sería repetir mis propias palabras. Una actuación impecable, sin puntos flojos, desprendiendo brutalidad desde el minuto 0. Abriendo con “Tony Montana” la gente se amontonaba ante Feli para cantarla junto a este, cosa que no dejaron de hacer durante todo su directo, pues estos chicos han sido capaces de descubrir la fórmula perfecta para conectar siempre con el público como si del último concierto se tratase.

morillasDurante su actuación le dieron un repaso a casi todo su nuevo trabajo “We Will Never Grow Up”, aparte de “Respect Yourself”, tema de su primer EP. No solo había público en el pit, pues repetidas veces bajaron a sumarse entre la gente Ricardo (bajista) y Edu (nuevo guitarrista), quien me parece un perfecto fichaje para la banda acorde a su filosofía. Con su single “No Passion, No Compromise” cerraban uno de sus mejores directos, dando paso a la última banda de la velada.

Finalmente era el turno de los barceloneses Oblivion. Nunca en mi vida había visto algo así. Dieron una lección a todo el mundo que estaba allí, son la clara definición de actitud, el mito de “la vida de un rockero” hecho realidad, en definitiva, unos héroes. Sin dejar de lado la ejecución, dieron un show de película, especialmente Xavi (bajista), quien más ha sabido transmitir y quien lo vive como nadie, ya bien sea recorriéndose la sala entera, como yendo contra el público, tirándose por los suelos… Pese a que la mayoría de la gente estaba bastante cansada tras llevar 3 grupos dándolo todo, seguía habiendo gente luchando al pie del cañón, pues la ocasión no era para menos.

Amorillasl margen del show diré que la calidad del material no se queda atrás, pues les caracteriza una temática muy oscura y, sobretodo, muy original. Tras un recital de temas, entre los que se encuentran algunos de su último trabajo “No Room For Fools”, llegaba la despedida, con todo el sentimiento y oscuridad decadente que estuvieron demostrando durante su directo: Alex exclamando su última voluntad, Will en lo alto de su trono presidiendo el caos y Petro con un tom de la batería en el medio del escenario marcando la marcha final.

Así decimos adiós a un violentísimo bolo de 10, esperando poder repetir una experiencia similar cuanto antes. Un aplauso a la sala, a las bandas y a la gente por protagonizar un espectáculo tan bonito, por permitirnos estar ahí y, en último lugar pero no menos importante, al gran Juan Morillas por permitirnos una vez más utilizar sus fotos en la crónica.

¡Nos vemos en el pit!

morillas

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.