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Texto: Morpheus Misfit

Y así es, cuando llegas al status de una banda como Metallica cualquier movimiento que hagas será cuestionado y medido al milímetro. Su nuevo “Hardwired… To Self Destruct” no estaba exento de polémica, desde la portada con un posible plagio a Crowbar, a los singles elegidos, todo era digno de una investigación exhaustiva a modo de caza de brujas. Es por ello que ayer salimos con una sonrisa de oreja a oreja del WiZink de Madrid, porque Metallica han tapado bocas al dar un show a la altura de su leyenda. No los hemos visto tan compenetrados en una década, y eso repercute en el show.

Como si no hubiese suficiente pólvora, se decidió que las entradas para este concierto serían nominativas y así poder luchar contra la lacra de la reventa. Lo cierto es que la reventa lo tuvo bastante jodido para sacar algo de tajada esta vez, estuvimos un par de horas antes de la apertura de puertas rondando el WiZink y no vimos a nadie intentando revender una entra (sí a muchos queriendo comprarla). Entradas agotadas desde hace meses, 3 fechas en total y en un buen momento de popularidad (“Hardwired…To Self Destruct” disco de oro en España, no vendrían a festivales europeos este año) hacían que esta gira de Metallica fuese algo especial. Era su noche, su gira, su momento de demostrar que con 55 años todavía pueden ser los putos reyes del metal comercial, y no nos equivoquemos, de una gran parte de la historia tanto del thrash metal como del metal convencional.

En esta gira quisieron darle el empujón que les falta a los noruegos Kvelertak para convertirse en una sensación a gran escala y se los llevaron de gira con ellos por toda Europa. Tampoco es que los vikingos no hayan hecho méritos propios para merecer ese lugar (3 discos muy buenos, una gira anterior en España con Slayer), aunque es cierto que al igual que en la gira del “Death Magnetic” (cuando vinieron con Lamb Of God y Mastodon) los teloneros pasaron a un segundo plano en todos los sentidos.

El WiZink ya presentaba buena entrada para cuando Erlend Hjelvik y los suyos saltaban al escenario para desgranar los 10 temas que les daba tiempo en el corto set. La noche anterior habían tocado en Sevilla por primera vez, arropados por 300 personas, y ahora tenían que hacerlo para 16.000, en un escenario gigante. Por suerte están curtidos ya en grandes escenarios y festivales multitudinarios por todo el mundo, así sus “Mjød”, “Evig Vandrar” o la última “Kvelertak” fueron himnos en el antiguo Palacio de Deportes donde el escenario no parecía haberse quedado grande, aunque hubiesen lucido más con un volumen más alto o mejores luces. Aún así lo suyo fue infinitamente mejor que lo que pudieron hacer Mastodon y Lamb Of God en su momento.


SETLIST KVELERTAK

Åpenbaring
Bruane Brenn
Mjød
1985
Berserkr
Evig Vandrar
Ulvetid
Blodtørst
Månelyst
Kvelertak

Y con un retraso de casi media hora se apagaban las luces para dar paso a “The Ecstasy Of Gold” de Ennio Morricone tanto por los altavoces como en las pantallas “cubo” que llevaban Metallica en esta gira, que servirían de televisores dando espectáculo y diferentes proyecciones según avanzaban las canciones. De buenas a primeras las sensaciones son excelentes, se ve a una banda compenetrada, las peleas internas parecen haber dejado paso a la camaradería, y mas allá de lo preparado de la actuación parecen estar pasándolo bien. Dos nuevas, “Hardwired” y “Atlas, Rise!” para poner a prueba al público y saber si rugirían tanto como con las clásicas. No se equivocan, son aplaudidas y coreadas tanto como sus canciones míticas.

El color predominante de esta gira parece ser el morado, tanto en la batería de Lars Ulrich, como en el bajo de Robert Trujillo, y hasta en los pantalones de Kirk Hammett. Breve discurso para dar la bienvenida a la familia Metallica de fans, y sueltan a bocajarro “Seek & Destroy” donde se desata la locura: luces y sonido acompañan, Metallica suenan de lujo y hasta Lars Ulrich parece no cagarla tanto en esta ocasión (solo le notamos un par de fallos en “For Whom The Bell Tolls”). El setlist parece ir calcado al del show de Lisboa, solo que en Madrid tocan “Die Die My Darling” de Metallica en lugar del “Am I Evil” de Diamond Head, y cambian “Creeping Death” que la tocaron para los lusos, por una “Fuel” en la que del escenario madrileño salían llamas.

¿Lo positivo? Ver que canciones nuevas como “Now That We´re Dead” (en donde terminan los 4 integrantes con un medley de percusión, a modo de batucada) o “Moth Into Flames” (donde sacaron varios drones simulando a luciérnagas, con luces, a dar un espectáculo a la altura del show los conciertos de Muse) funcionan tan bien en directo que tienen incluso regusto a clásicos, seguro que terminan formando parte de un setlist imprescindible en unos cuantos años. No exageramos si decimos que es lo mas compenetrados que hemos visto a Metallica sin parecer algo forzado. Hasta Kirk y Lars tuvieron un momento para tontear con el kit de batería, y al parecer el público notó esta conexión, siendo 100% receptivos durante toda la actuación (hasta con la bizarrada de la noche: Trujillo y Kirk haciendo una versión de “Vamos Muy Bien” de Obús tras sus correspondientes solos).

Piezas legendarias como “One”, “Sad But True” o “Master Of Puppets” sonaron a gloria, esta vez el sonido les acompañó al 100% y la banda estaba inspirada, sabían que tenían otra fecha más el lunes en la misma ciudad y querían dejar buena impresión, además su periplo europeo solo acababa de empezar y todavía estaban frescos. Basándonos exclusivamente en este concierto y sin tener en cuenta ningún factor externo tenemos que sacarnos el sombrero, tragar nuestro orgullo, y reconocer que hoy por hoy y en este tipo de espectáculo Metallica tienen pocos rivales. Es un show de masas, planificado como tal, donde uno sabe lo que va a ver, pero aún así se lo pasa genial. Cuesta reconocerlo, pero tras 4 décadas siguen marcando a generaciones enteras (sino que se lo digan al chaval de 7 años que subieron al escenario, Atila, quien iría con sus padres o hasta sus abuelos a ver como se rompe un record de asistencia en el WiZink).

Queridos haters, Metallica han callado bocas en Madrid, os guste o no. Es lo que hay, porque así como los criticamos tanto hace 3 discos, al César lo que es del César. Un buen amigo me decía que tenía la sensación que el próximo disco de Metallica será un bombazo, y parte de ello por el buen momento (a todos los niveles) que la banda está experimentando. Este servidor piensa lo mismo, y espera que no tarden tanto en sacarlo. Esta noche toca el segundo asalto en Madrid, y luego Barcelona…pero que nadie dude que el próximo año serán cabezas de cartel de festivales en Europa. No seamos tontos, aprovechemos esto mientras dure.

SETLIST METALLICA

The Ecstasy of Gold (Ennio Morricone)
Hardwired
Atlas, Rise!
Seek & Destroy
Leper Messiah
Welcome Home (Sanitarium)
Now That We’re Dead
Confusion
For Whom the Bell Tolls
Halo on Fire (Medley ‘Vamos Muy Bien’ & ‘(Anesthesia) Pulling Teeth’)
Die, Die My Darling (Misfits cover)
Fuel
Moth Into Flame
Sad but True
One
Master of Puppets
Spit Out the Bone
Nothing Else Matters
Enter Sandman

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