Texto: Deiene Totoricagüena Larrea

Llevábamos mucho tiempo queriendo volver a ver a los fineses HIM , y por fin el 16 de Junio pudimos verles. Han pasado ya 9 años desde que pisaron estas tierras y no hemos podido evitar sentir una mezcla de alegría y tristeza ya que esta no deja de ser su gira de despedida.

Hace 9 años y tras varios intentos fallidos de ver a la banda, unas por ser menores de edad y carecer de permiso y otras por cancelaciones de concierto, conseguimos ver sus pálidas pieles tras chuparnos cinco horazas de cola. Lejos de recordarlo como una gran jodienda hoy en día aquellos momentos se recuerdan como parte de nuestras historias de vida, y es por eso por lo que decidimos volver a vivir la experiencia completa, con espera incluida.

Más pausadas y sosegadas que antaño, nos dispusimos a disfrutar desde el mediodía al igual que mucha otra gente, ya que la cola poco a poco fue aumentando desde tempranas horas. Fueron horas de compartir historias y amistad en buen rollo, y es que no vivimos aquel ambiente de violencia contenida y crispación que recordábamos en frente de la sala Razzmatazz en el 2008.

Una vez entrados en faena y tras saborear el placer de plantarnos en primeras filas, Romanthica abrió la noche mostrándonos a un David Gohe en muy buena forma. Aprovecharon para presentar un tema de su nuevo álbum y pudimos escuchar al público cantar sus canciones. Se despidieron con la canción “Mercurio”, y sentíamos algo bien parecido a lo que dice la letra de este tema : “Me agoniza el pensar que ahora no existes más que en mis recuerdos”
Tras sonar la conocida canción “By by love” de The Everly Brothers los fineses HIM irrumpieron en el escenario con un “Buried Alive By Love” acompañado por gritos y chillidos. Esto no fue más que la muestra de lo que iba a ser todo el concierto.

La sala se convirtió en un gran coro que se sabía todas y cada una de las canciones “Heartache Every Moment” , “Your Sweet 666”, “Gone with the sin” y así temazo tras temazo se curraron una set list increíble. Es verdad que tal vez la banda haya sido más infernal y majestuosa en tiempos pasados, y puede que la voz de Ville Valo en algunos momentos se escuchara tan bajo que pareciese estar susurrando, pero en cierta forma creo que todos los asistentes nos esperábamos que pudiese pasar algo así y aún así “compramos barco”, ya que por mucho cariño que les tengamos, no es que tengan un historial de directazos a sus espaldas.

Valo tuvo que parar el concierto dos veces con gran habilidad, debido a movidas en las primeras filas. Dos sutiles y elegantes llamadas de atención, se ve que el cantante no se siente cómodo y no acepta ciertos comportamientos, y no es para menos, algunas casi llegan a las manos y pudimos ver con nuestros ojos que una chica recibió un mordico tras coger al vuelo una toalla que lanzó Ville.

A diferencia de Barcelona o Madrid, la banda volvió a subir al escenario y nos regalaron tres canciones más, entre ellas “Pretending” para despedirse con “Funeral Of Hearts” . Una noche genial que pasara a formar parte de nuestra historia, una historia en la que los fineses han estado y estará siempre presentes.

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