Texto: Victor Ciria
Foto: Archivo

Llegaba a Madrid una de esas giras de cita obligatoria para los amantes del hardcore. Hatebreed venían a España a subir aún más la temperatura en plena ola de calor en la capital.

Con un cambio de sala como precedente, quizá por la baja venta de entradas, ya que el hecho de que cayera en lunes no favorecía ni a las bandas ni a los fans. La nueva localización fue la sala Caracol, considerablemente más pequeña que la But pero que hizo justicia, tanto por asistencia como por sonido.

Los franceses Black Bomb A eran los invitados de Hatebreed a esta gira europea. Una banda ya algo veterana con unos 20 años a las espaldas y 6 álbumes de estudio publicados. La banda cuenta con dos vocalistas, uno se encarga de las voces más guturales y el otro de los registros más altos y de las voces limpias. Nos contagiaron de su brutal puesta en escena y no se vieron amedrentados en ningún momento por el calor, que había convertido a la sala en un auténtico horno.

A eso de las 10 y media de la noche de este lunes 12 de junio, aparecieron en escena los de Connecticut liderados por el gran Jamey Jasta, haciendo sonar los primeros acordes de To the threshold, gran tema para empezar el show de Hatebreed. La última vez que pasaron los norteamericanos por nuestro país, fue en el Resurrection Fest presentando su aclamado álbum ‘The Concrete Confessional’. Esta vez, como bien dijo el frontman, se cumplían 20 años de la publicación de su primer álbum ‘Satisfaction is the death of desire’, por lo que iban a hacer un repaso a su dilatada discografía consistente en 7 álbumes de estudio tocando al menos una canción de cada álbum. Lo que iba a ser un gran aliciente para los fans que acudimos a ambas citas.

Con temas como Empty Promises, Proven o Last breath (esta última dedicada al recientemente fallecido Chris Cornell) hicieron repaso a su material más antiguo para sus fans más veteranos, mientras la sala se ponía patas arriba con el show de los norteamericanos. No faltaron sus temas más clásicos como This is now, Live for this o Destroy Everything, pero sí que echamos de menos otros como In ashes they shall reap o Everyone bleeds now, retirados del setlist en favor de los temas más antiguos. Acabaron su show por todo lo alto con su himno I will be heard.

HACER COMENTARIO A TRAVES DE FACEBOOK

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.