Texto: Morpheus Misfit

¿Como se pasa de una entrada de 23 euros + gastos en La Riviera a una de 45 euros + gastos en la WiZink (ex- Palacio de los Deportes)? Pues pegando un estirón considerable de popularidad como lo han hecho los suecos Ghost, que volvían a España en la gira de su EP “Popestar” envueltos en polémica.

Y es que, claro, las teorías conspirativas apuntaban a que Papa Emeritus III había despedido a todos los miembros de la banda con la intención de seguir su plan malévolo de convertir a Ghost en su proyecto personal mas que en un esfuerzo de equipo. Fue entonces cuando Omega, guitarrista de la banda, decidió dar a conocer su verdadera identidad (Martin Persner de Magna Carta Cartel) tras ser echado de la banda sin motivo aparente. Papa Emeritus habría contratado una formación totalmente nueva, y aquí estamos.

El WiZink de Madrid (antes Barclaycard Center o Palacio de los Deportes) quizás se antoje algo aún pretencioso para unos Ghost, que aunque en boca de todos, no pudieron con media pista (separadas por telones y cortinas) pero aún así siguen desplegando un show impoluto como nos tienen acostumbrados. Los pueden cambiar a salas mas pequeñas en Barcelona o Bilbao, pero lo que no cambiarán es el apoyo incondicional de la gente, ni su buen hacer a nivel de actuación (entiéndase ésta como parte de teatro, parte de interpretación musical).

Los encargados de abrir la noche fueron los americanos Zombi. Un dúo bastante peculiar de batería y bajista/teclista que acompañan a Papa Emeritus y los suyos en toda la gira europea. Un rock instrumental plagado de teclados, sintetizadores, ritmos progresivos y reminiscencias a los 80´s donde la batería se lleva casi todo el protagonismo. Y es que Anthony Paterra no lo mantiene el ritmo perfecto en sus largas canciones, sino que también consigue adornar sonidos repetitivos de manera que no resulte cansino incluso sin acompañamiento vocal. La distorsión del bajo de Steve Moore también ayuda bastante a que canciones de lanzamientos como Escape Velocity o Shape Shift tengan el golpe seco y contundente que el mismo que le da Paterra a la caja, aunque nos queda la duda de si la opción de meter a Zombi como teloneros de esta gira ha sido la decisión correcta. Nada que reprochar, actuación correcta pero quizás para el público equivocado. Si os gusta Goblin mejor que vayas investigando la discografía de Zombi.

Muchas dudas sobrevolaban esta actuación de Ghost en España. Tocar un viernes santo sin duda era un aliciente, pero ¿Llevarían un escenario especial? ¿Realizarían algo inédito que justifique esta nueva gira o el cambio de precio? ¿Serviría solo para poner a prueba a los nuevos integrantes? Minutos bastante largos mientras empezaban a destapar la batería, los teclados, desvelar el escenario al completo (que finalmente solo incluía un austero telón imitando los cristales de una catedral) y sonaba la versión de Backward Priests. Todas las dudas se disiparon cuando uno a uno los Nameless Ghouls ocupaban su sitio y se ve al Papa Emeritus III en su uniforme como tal (sotana, gorro) y arranca “Square Hammer”.

Las dudas vuelven a asaltar, y es que el sonido de la banda (dejando de lado la energética puesta en escena y la emoción de la gente) no es correcto, no para un WiZink que ha albergado eventos como Muse o Nightwish, y que albergará este mismo año a Metallica o Deep Purple por poner unos pocos ejemplos. Ya para la segunda “From The Pinnacle To The Pit” la cosa mejoró considerablemente, pero las opiniones son divididas, y es que al parecer Ghost habrían sonado mejor en La Riviera en la gira anterior, o para quienes lo presenciaron también lo hicieron la noche del jueves en Barcelona. Nosotros nos dejamos llevar por un setlist increíble, bastante balanceado entre subidas y bajadas, y con el gancho suficiente para meterte en el show desde el principio.

Papa Emeritus, siempre hablador, encandiló a todos pronunciando algunas palabras en español, haciendo alusión a la gastronomía española, e incluso diciendo que el vino español “es el mejor del mundo”. Parte del teatro de encandilar a cada ciudad de la gira, pero no hay duda que tras tres discos es todo un maestro en lo suyo. Conecta de manera genial, sabe que decir a cada momento, como moverse, cuando dar palmas para arengar a la gente, y si el fenómeno de Ghost ha llegado hasta donde ha llegado (entre el público se vieron varios chavales de 15 años, incluso más jóvenes) es casi todo mérito suyo (además de unas melodías pop siniestras que enamoran).

No faltaron las monjas, el vino y las hostias sacramentadas para las primeras filas, así como también el confetti. El público acompañó todas las canciones, Papa Emeritus III dando los últimos coletazos hasta su transformación en Papa Emeritus IV recordando que aquello era un festín de sangre y carne, y sin olvidarse de salir de nuevo para interpretar el ya habitual final con “Monstrance Clock” recordando a todos los presentes de que va la canción: el orgasmo femenino. Pidió a todos los presentes que esa noche se regalasen mutuamente orgasmos una vez llegasen a casa tras el concierto, y lo cierto es que a pesar todas las imperfecciones comentadas en esta crónica, Ghost nos volvieron a regalar un orgasmo en forma de espectáculo. Han pasado la prueba, y como anécdota nos han dejado otra duda, porque viendo al batería tocar de esa manera no sabemos si esta formación ha sido renovada al 100%

SETLIST GHOST

Backwards Priests
Square Hammer
From the Pinnacle to the Pit
Secular Haze
He Is
Year Zero
Body and Blood
Devil Church
Absolution
Cirice
Mummy Dust
Ghuleh/Zombie Queen
Ritual
Con Clavi Con Dio
Per Aspera ad Inferi
Monstrance Clock

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