Texto: Morpheus Misfit
Fotos: Maria Guerrero Vega

El Gasteiz Calling se celebraba en un marco inmejorable: el Iradier Arena de Vitoria – Gasteiz a finales del verano cuando ya el calor de los habituales festivales de esta temporada iba apagándose. Se trataba de su primera edición, intentando quizás recuperar el espíritu punk que muchos veían perdidos en festivales ahora masivos como el Resurrection Fest, o insuficientes en la segunda edición del Faan Fest (que empezó prometiendo mucho y entregando poco).

Pero no es momento de comparar, el Gasteiz Calling es una entidad en sí misma, y tener de cabezas de cartel a los míticos Bad Religion ya aseguraba una fiesta completa. Solo quedaba ver si sobrevivían a la expectativa creada.

BlowfuseEl Iradier Arena es una plaza de toros transformada y acondicionada para la celebración de conciertos, semi-techada y acondicionada para grandes eventos, y por sobre todo localizado en el centro de la ciudad con varias zonas de restauración o simple interés cultural a minutos caminando. El festival se llevaba a cabo el primer sábado de septiembre (con su correspondiente fiesta de presentación en el Jimmy Jazz el día antes) y lograba reunir tanto a bandas del punk mas clásico (en formato y estilo) como Gatillazo o Estricalla, con delicias melódicas como Good Riddance, Blowfuse, o los míticos Spermbirds, todo sin obviar la fiesta que pueden ofrecer los gigantes The Toy Dolls o el jefazo de Jello Biafra & The Guantanamo School Of Medicine. Por menos de 50 euros valía la pena pegarse el viaje (como pudimos comprobar con gente que venía de puntos tan dispares como Valencia, Francia, o Andalucía) con un cartel que no se reñía con ningún género, y daba a todos un poquito de alegría. La organización hizo todo lo que estuvo en sus manos para que hasta el último momento la gente pudiese realizar una gran experiencia Gasteiz, y es que tras reuniones con las asociaciones de vecinos lograron conseguir el permiso para que la gente del festival pudiese entrar y salir del recinto hasta las 21:00.

Éste y otros muchos factores son los puntos a favor de un festival que inicia sus pasos en esta estropeada industria musical, pero tampoco podemos dejar de lado ciertos aspectos un tanto negativos, y sin duda a mejorar de cara a próximas ediciones: el mal sonido de las tres o cuatro primeras bandas del festival, o los precios algo abusivos de la barra (lamentablemente todo un clásico en nuestros festivales)…pero vayamos paso por paso. EstricallaSe nos prometía fiesta desde las 16:00 del sábado hasta por lo menos las 3 AM del domingo (sin contar el after-party a rebosar del Jimmy Jazz una vez finalizado el festival), con rigidez en los horarios, y poco tiempo entre banda y banda. Es de agradecer que se haya cumplido a rajatabla y que todo haya ido bien entre cambio y cambio, teniendo cada banda su momento de gloria encima de un escenario profesional como el del Gasteiz Calling (los fotógrafos dirán que algo alto, pero muchos de ellos son Resu-supervivientes y están acostumbrados). La seguridad parecía cumplir su papel dentro y fuera del recinto, el ambiente era de colegueo, y así arrancó BLOWFUSE con la juerga.

Lástima que hayamos podido ingresar al recinto a media actuación de la banda catalana (sin que nuestro fotógrafo haya podido realizar fotos desde el foso, siendo el tiempo estipulado las tres primeras canciones – lo típico, vamos), pero incluso llegando tarde pudimos ser testigos de la buena acogida que tuvieron Oscar y los suyos. No fue regalado ya que la banda, a pesar de un sonido nefasto, se curró lo suyo a lo largo de todo el set, logrando la empatía de los reunidos allí, siendo el momento mas alto la interpretación de su single “Radioland” (del que acaban de estrenar videoclip), con el vocalista entre el público, llevado en hombros y hasta con una fregona a modo de peluca. Todo muy surreal y divertido, gran aperitivo para el gran día que nos esperaba.

EstricallaTras poco menos de 40 minutos de tralla les tocaba el turno a los vascos Estricalla, sorpresa para un servidor, y con un invitado muy especial. Se definen como hardcore punk, pero muchas influencias mas extremas se pueden apreciar en su directo incendiario. El mal sonido continuaba, pero poco de eso les importaba a sus integrantes cuando el primer momento de reivindicación a golpe de temazo tras temazo les ofrecía un escenario como aquel. Consignas libertarias, amplis a tope, y hasta un Jello Biafra infiltrado en una de sus canciones (parecía pasarselo como un niño chico o un fan del grupo) les hizo brillar durante toda su actuación, que acabó con el cartel de “Refugees Welcome” (en referencia a éxodo masivo de inmigrantes en Europa que vivimos estos días) presidiendo el escenario de la arena. Geniales, cortos, concisos y dignos de un festival de esta talla.

Llegaban al Iradier Arena The Casualties, con un frontman enchufadísimo y una maleta de grandes canciones que no dejaron indiferentes a nadie. ¿Se ha arreglado Jorge los dientes? Tonterías aparte, supieron sacarle todo The Casualtiesel brillo que pudieron a su sonido algo limitado, y tuvieron tiempo de hacer el show del baño de cerveza (con regalo incluído al público), el número rito del “Run To The Hills” de Iron Maiden, o el tributo a Ramones versionando su “R.A.M.O.N.E.S.” para alegría de los presentes. Hasta la despedida con “We Are All We Have” la copiaron de otras actuaciones, pero no por ello fue un show peor, sino que son del tipo de bandas al estilo Motörhead (pero dentro del punk) de la cual se sabe todos los movimientos pero aún así se disfruta al máximo (sin estar su actuación fuera de polémica, al correr el rumor en el evento oficial de que su frontman estaba acusado de abuso sexual). Gatillazo era uno de los grandes esperados de la tarde (mas aún tras la cancelación de alguna de las fechas de su última gira estatal), y Evaristo no defraudó. También ayudó mucho el hecho de que el sonido mejorase notablemente durante su actuación, y que se ve al ex-vocalista de La Polla Records mucho mas recuperado que en giras anteriores. Escupía Gatillazoveneno y verdades como puños en todo su repertorio, sabía como simpatizar con los presentes con pequeñas frases hechas del punk-rock estatal, y apoyado por una sólida base rítmica que no titubeó en ningún momento, fue uno de los grandes triunfadores de la tarde de Vitoria, con una plaza ya abarrotada para escucharle cerrar su actuación con esa mítica “Odio A Los Partidos” donde toda la jodida plaza de toros bailó durante sus 1:20 minutos.

Good Riddance hacían acto de presencia con la rubia cabellera de Russ Rankin en el sol vasco, y sorprendieron gratamente. Consiguerion el beneplácito de los presentes, quieren bailaron durante grandes intepretaciones de canciones como “Only For The Braves” o “All Fall Down” donde no hubo descanso, y donde los californianos demostraron estar muy en forma a pesar de no moverse en esta ocasión en su terreno habitual. Gran acierto de la organización contar con ellos para poner el punto noventero al evento.

Acto seguido saltó al escenario el FRONTMAN entre los FRONTMANS, la fiesta hecha persona, el legendario Jello Biafra dirigiendo ese barco a la deriva que son sus Guantanamo School Of Medicine. Con la Good Riddancenoche ya caída en el Iradier Arena supo sacarle partido a temazos de todo su repertorio, y nadie dudaba que los puntos mas álgidos de su actuación serían las versiones de Dead Kennedys que soltó a diestra y siniestra (entre ellas “California Über Alles” o “Goverment Flu”). Los años no pasan en vano y se nota en su físico, pero la potencia y las ganas siguen intactas, y no tiene nada que envidiar a ningún chaval que está empezando en esto y quiere comerse el mundo. De lujo en una actuación donde tuvo tiempo hasta de acordarse de nuestro gobierno y del suyo (para nada bueno, claro está). Spermbirds fueron en su momento la banda que mas sorprendió de todo el cartel al ser anunciado, desaparecidos durante un tiempo en los 90´s, y reformados ahora. Quedaba la duda de si estarían en forma, pero fue sonar la primera canción de ese mítico “Something To Prove” y despejarse todas las dudas. Los alemanes lo hicieron genial, y con ese sonido tan americano de fondo encandilaron a los mismos que fueron a presenciar a Good Riddance y Bad Religion a partes iguales. Igual hubiesen funcionado mejor en una sala pequeña, pero tampoco estabamos para ponernos tiquismiquis a esas alturas del juego. Jello Biafra And The Guantanamo School Of Medicine

No cabía un alma en la pista de cemento del Iradier Arena, y a pesar de varios momentos de descontrol dentro del pogo en actuaciones anteriores, nada nos podía preparar para la locura que fue el baile en Bad Religion. Banda que desata el furor tanto de quienes adoran lo clásico como los amantes de lo moderno, Greg Graffin y los suyos encandilaron el Gasteiz Calling, y sin temor a equivocarme puedo afirmar que dieron la mejor actuación de todo el festival (relación sonido – setlist). No se dejaron atrás ninguna de las eras de la banda, lo mismo caía algo del “No Control” o del “Suffer”, que cosas mas recientes como del “The Empire Strikes First” o “New Maps Of Hell”. Tras su polo negro, Greg Graffin habló poco pero tuvo las palabras correctas para meterse a todos en el bosillo a base de temazo tras temazo. Esta formación es la mas sólida que se recuerda, en todos los sentidos, el público enloqueció (literalmente, esos pogos en primera fila eran la muerte sin descanso) para demostrar que Bad Religion ya son religión en España. No podemos dejar esta crónica atrás sin poner íntegra esta obra de arte (ahora dinos si no nos regalaron gemas que no suelen tocar en directo):

Spirit Shine
Modern Man
Stranger Than Fiction
Against the Grain
Recipe for Hate
Fuck You
52 Seconds
Heroes & Martyrs
Anesthesia
You Are (The Government)
How Much Is Enough?
Suffer
Delirium of Disorder
Do What You Want
Change of Ideas
No Control
I Want to Conquer the World
Sanity
Henchman
You
New Dark Ages
Atomic Garden
21st Century (Digital Boy)
Come Join Us
Skyscraper
Sorrow
Infected
Generator
Punk Rock Song
Overture
Sinister Rouge
American Jesus

Y la noche se cerraba con los sospechosos habituales, los ingleses The Toy Dolls, a quienes hemos visto infinidad de veces (hasta en un Viña Rock) y de quienes no nos cansamos ni un poquito. Olga es Olga y es todo un personaje del mundo del punk Toy Dollsrock mas absurdo. No se me ocurre banda mejor para cerrar por todo lo alto un festival como éste, y The Toy Dolls dieron mucha guerra desde el principio. Son como los AC/DC del punk rock, sabes como serán sus discos y sabes que tocarán todos su clásicos, bailarás y sonreirás hasta el exhausto, y querrás mas (sino díselo a toda esa gente que los pidió hasta en tres ocasiones mas tras despedirse del escenario…y ellos aceptaron como profesionales que son). Llevan unos años amenazando con realizar “la última gira” o “el último disco” (todo de coña, claro), y viendo lo visto en Gasteiz Calling podemos asegurar que nadie quiere que se despidan. Broche de oro con los habituales shows de la botella gigante de Lambrusco en “Lambrusco Kid”, o el confetti del final con “She Goes To Finos” / “Harry Cross”. Si alguien puede mantener el ritmo de baile que llevan The Toy Dolls a lo largo de su actuación, se merece una estatua.

Y así acababa la primera edición, sobresaliente, del Gasteiz Calling vasco. Una gran experiencia donde hay puntos a pulir, otros a mejorar, y otros a tener simplemente en cuenta. Nada de ello logró empañar un arranque exitoso (y con gran asistencia) donde brilló el civismo, el buen rollismo, el kalimotxo a raudales, y un after-party con el Jimmy Jazz hasta la boca que será recordado por años. Gracias por invitarnos a este guateque, esperamos con ganas la siguiente edición. Ya solo por visitar Vitoria-Gasteiz o las bondades del País Vasco vale la pena el atrevimiento.

PUEDES VER EL ÁLBUM COMPLETO DE FOTOS AQUÍ: FOTOS GASTEIZ CALLING 2015

Gente Gasteiz Calling

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