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Texto: Íñigo Domínguez Díaz

Pocas veces he faltado a una cita con Epica, siempre que me ha sido posible (y cuando me ha sido imposible también) he acudido a sus conciertos de gira. Eso me ha permitido seguir la evolución de la banda en directo y ver cómo han pasado de tocar apelotonados en una sala pequeña para 300 personas a hacerlo con una puesta en escena en la que los requerimientos de la sala obliga que cuadripliquen el aforo de la sala. Obviamente al mismo tiempo ha crecido el número de fans que han ganado a lo largo de sus quince años de historia, con lo que el público que asiste a sus conciertos ha crecido y se pueden permitir ofrecer un mejor espectáculo en mejores localizaciones.

En esta gira les acompañaban los tunecinos Myrath y sus compatriotas Vuur, el último proyecto de Anneke Van Giesbergen. Los primeros saltaron a escena puntuales abriendo su actuación una bailarina ejecutando la danza del vientre bajo la melodía de la intro de su más reciente disco Legacy y a continuación ejecutaron de forma espectacular Believer dejándonos con la  boca abierta. Vaya pedazo de banda! Sinceramente me quedé impactado por la maestría con la que ejecutaron sus temas y lo pronto que conectaron con el público que les acompañó en cada tema de principió a fin.

Para el que no los conozca, su estilo es progresivo con influencias de la música tradicional de su país, es inevitable la comparación con Orphaned Land pero encuentro sus temas más contundentes que los de los israelíes. Se nota que empiezan a tener una base importante de seguidores ya que la Razzmatazz presentaba ya un buen aspecto para su actuación y me imagino que como a mí, su actuación les supo a poco ya que estuvieron en el escenario tan solo veinticinco minutos para tocar cinco temas, la mayoría de su citado nuevo disco. En marzo vuelven a estar de gira con su propio show por lo que habrá oportunidad de ver todo su potencial en directo.

Con gran sabor de boca nos dejaron los norteafricanos y al poco salieron a escena Vuur con Anneke a la cabeza, de forma muy sobria, casi hasta tímida que contrastó con la fuerza que acometieron sus predecesores. Y es que la candidez de Anneke  parece invitara eso, contemplar a la cantante como despliega su cálida y fina voz, mientras sus compañeros de banda la acompañan ofreciendo el contraste contundente. Anneke estuvo risueña durante todo el concierto y si bien no defraudó seguro a sus fans, la actuación fue de altos y bajos debido a que el proyecto es muy reciente y cuentan con poco material aún para ofrecer y tampoco el público parecía conocerlo.

Para combatir esta “juventud” la mitad del setlist fueron versiones de los diferentes proyectos de Anneke, artista prolífica en desarrollar proyectos colaborativos junto a otros artistas. Así pues cayeron temas de Devin Townsend, The Gentle Storm y para cerrar eligieron un clásico de The Gathering, Strange Machines, en el que se echó la guitarra al hombro y se unió a sus compañeros para finalizar su actuación ofreciendo su faceta más rockera al público presente.

Epica no se hicieron esperar demasiado, unas últimas pruebas, descubrieron los siempre bien ocultos drumkits y elementos de escenario, dejando a la vista un montaje espectacular, que ha ido haciéndose más complejo a medida que la banda ha ido creciendo. Para mí la música de Epica es muy especial, una combinación perfecta de melodía, música clásica, banda sonora, gothic metal y toques necesarios de metal extremo. Ningún grupo como ellos consigue llenar de emoción y significado a sus temas.

Partiendo de esta base siempre se les exige mucho y yo  no soy menos, siempre comienzan sus conciertos de forma un poco fría y dejando los primeros temas un poco descafeinados por lo que Edge of The Blade de su trabajo más reciente The Holographic Principle y Sensorium, uno de sus más grandes clásicos, dos buenos temas que usaron para calentar motores y sonaron un poco pobres, más que discutible que decidieran incluir tan pronto el segundo de ellos. Otro de los hándicaps es su frontwoman, la diva Simone Simmons, alguien que parece que se le va a perdonar una cierta actitud soberbia y pasiva con la perfecta ejecución de todos los temas.

Y efectivamente es lo que acaba pasando, que esta mujer es un portento y acabas totalmente encandilado con su voz a pesar de la falta de calidez en su actitud, un poquito de su predecesora en el escenario podría haber tomado. Otro que estuvo inusualmente oculto fue el fundador, compositor y líder de la banda Mark Jansen, que normalmente está más comunicativo con el público, pero como siempre estuvo magistral en las guitarras junto  su compañero Isaac Delahaye y las voces extremas que también contrastan con la de Simone.

Así pues los temas fueron cayendo y para el tercero Fight Your Demons, las cosas ya estaban en su lugar adecuado y la banda comenzó a dejar de reservar fuerzas y darlo todo en cada canción. Con Universal Dead Squad llegó la primera petición de moshpit: un moshpit en un concierto de Epica? Pues por increíble que parezca sí. Evidentemente pilló tan descolado al público que no hubo ni amago. Pasado el conato de convertir la sala en un campo de batalla, continuaron con uno de los mejores temas de su anterior trabajo,The Essence Of Silence, tema inusual con mucha influencia thrash y que se ha convertido ya en imprescindible, después una de las mejores contenidas en The Holographic Principle¸ Ascension Dreamstate Armaggedon, que sonó imponente y donde su batería demostró una vez más que es uno de los mejores del género y que aunque no sea la cara más visible de la banda es sin duda una de las claves del éxito de la misma.

Continuaron con Dancing In A Hurricane, otro de los grandes temas contenidos en THP, canción con mucha influencia oriental y que seguro será uno de sus nuevo clásicos por lo sugerente de su ritmo y después continuaron con un trallazo como es Reverence en recuerdo a su anterior disco y continuaron con otro del mismo que no le va a la zaga Unchain Utopia (qué buenas canciones ha dejado ese trabajo!). Para terminar eligieron la que es a mi parecer su mejor balada, Once Upon A Nigthmare, si cuando la escucho en casa me emociona, en directo incluso corrió alguna lagrimilla. Interpretación perfecta llena de sentimiento, aquí Simone sí que lo dio todo y dejo al público boquiabierto.

Una breve retirada del escenario, prácticamente pasó desapercibida y volvieron para interpretar los tres últimos y temas de la noche. El primero Sancta Terra, uno de los que ya no puede faltar de The Divine Conspirancy, canción con mucha influencia clásica y que recuerda un poco a l etapa de Mark en After Forever. A continuación una de las sorpresas de la noche con Beyon The Matrix, un tema que en directo se convierto en superanimado y que el público botó de principio a fin con él y aprovechando que por fin habían hormonado el ambiente, consiguieron lo que con tanto ahínco buscaron a lo largo del concierto: un Wall of death y moshpit en su última canción, Consign To Oblivion que siempre cierra sus conciertos por todo lo alto.

Uno de los mejores conciertos de este año, por ejecución, montaje y sobre todo por emotivo. Con ganas de más nos dejaron los holandeses que cada vez se superan más a sí mismos. No sé qué será lo próximo de ellos y también que seguramente se les exigirá mucho, pero estoy seguro de que no defraudarán ni dejaran indiferentes a sus fans.

  1. Edge of the Blade

  2. Sensorium

  3. Fight Your Demons

  4. Universal Death Squad

  5. The Essence of Silence

  6. Ascension – Dream State Armageddon

  7. Dancing in a Hurricane

  8. Reverence (Living in the Heart)

  9. Unchain Utopia

  10. Once Upon a Nightmare

Bis:

  1. Sancta Terra

  2. Beyond the Matrix

  3. Consign to Oblivion

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