Texto: Anthoni Grande
Fotos: Juan Morillas

El pasado fin de semana tuvimos el placer de asistir al Core Or Die Fest, 24 bandas pa’l cuerpo en 2 días, en la Sala “El Grito” de Fuenlabrada, Madrid. Una sala perfecta para la celebración de festivales ya que cuenta con dos escenarios, evitando así tiempos muertos durante los cambios.


DÍA 1 –

Llegadas las 18:00h daba comienzo el festival y eran Physis, una formación sevillana de estilo metalcore, quizá un poco estereotipados a mi parecer. Seguidos de estos estaban Pathogen con su death metal potente a la vez que cañero, esto último secundado por su frontman, todo un cachondo. Era el momento de My Mom Dances Mosh, quienes protagonizaron unos de los cortes más extraños que he visto nunca, 15 segundos de silencio previos al breakdown, tras los cuales el publicó comenzó a involucrarse. Tras estos venían Ilion, un grupo de chavales bastante jóvenes con un metalcore bastante similar a I Killed The Prom Queen en sus inicios, buena actuación, dando paso a Scream In Rage, de las pocas bandas que conozco con una mujer a la batería, y de las pocas mujeres baterías que conozco a nivel amateur con groove. He de decir que me esperaba bastante más de ellos, pues algún que otro fallo de tempo y en especial los punteos de uno de los guitarristas dejaron mucho que desear.

core or die festCon The Thousand Faces se me cambió la cara, con su metal thrash llegó el golpe de solidez (¿existe esa palabra?) que llevaba esperando todo el día, qué potencia, y sobre todo para tener un guitarrista cantante. El espectáculo de esa noche lo protagonizaron sin duda Cannibal Grandpa, con una puesta en escena al más puro estilo zombie, presididos por un osito de peluche. Desde el primer momento el público se involucró haciendo crabcore constantemente como si de una playa del pacífico se tratase. Un gran directo, potente, aunque quizá abusen un poco de los breakdowns extremadamente lentos precedidos de un corte y campana. El broche final de esta actuación fue la aparición de la mascota del grupo, una muñeca hinchable, querida por todos. Los siguientes en subirse al escenario fueron Synlakross, una formación similar a Arch Enemy en todos los sentidos, pues también estaba liderada por una voz femenina, con mucha potencia y diversidad de registros.

Ahora sí, llegaban Close To The Sky, quienes cumplieron. Presentaban nuevos temas y sin duda demostraron que su nuevo trabajo viene directo a patearte el culo. No había escuchado una voz así en mucho tiempo. Sinceramente marcó un antes y un después en ese día, aunque no se quedó todo ahí. Les tocaba a los murcianos Fear My Intentions, esos que han sacado más merch que temas, pero se les perdona por el directo tan potente que los caracteriza, con un Alfon cuya voz es similar a la del mismísimo Lucifer. Instantáneamente tras su comienzo el pit se convirtió en una marea de patadas voladoras y hostias de principio a fin. Era el turno de uno de los cabezas de cartel de ese día, Modern Man Disease y como tal, hicieron gala de una fuerza y técnica increíble, cuando todos los engranajes funcionan correctamente entre sí el producto final es de 10. Finalmente era el turno de A Promise To The Fallen, los encargados de cerrar el primer día del festival, y de qué modo. Da gusto ver una banda de metalcore que no se copia de otras y tiene esa potencia, gran show de los murcianos.

Con esto nos volvíamos a casa a descansar, reponer las pilas y estar listos para seguir dando cera el segundo día.


DÍA 2 –

Por culpa de un imprevisto en el metro el tiempo juega en nuestra contra pero aun así llegamos a la sala a tiempo, listos para ver a Worship The Martyr, los encargados de abrir el segundo y último día. Si bien es lo que hacen todas las bandas al empezar, no creo que llenar tu setlist de covers sea la mejor idea para un festival. Les seguían Northbreaker; aquí empezaron a hacerse notarse los fallos por parte de los técnicos, los cuales fueron agravándose bastante con el paso del tiempo. Deceitful End eran los siguientes, con una pegada y groove admirables calentaban la sala que iba llenándose poco a poco. Mención especial a el bajista sustituto, qué maestría, y qué fuerza en las voces para tener cantante guitarrista (al igual que The Thousand Faces). Les seguían Ghosts and Me, muy buenos a nivel instrumental, mucho sentimiento, aunque no tanto a nivel vocal en algunas partes, pues al vocalista del conjunto le costaba bastante llegar a ciertos tonos. Tras estos estaban Dfoursixty, un formación de metal con algunos toques techno y bastantes melódicos con un buen directo sin nada que destacar.

core or die festEra el turno de World To Come, los benidormenses venían dispuestos a romper con todo y así hicieron. Pese a que el técnico de sonido fuese en su contra no fue suficiente para acabar con estos chicos. Una potencia que contagió al público iniciando los primeros moshpits de la velada, pues no era para menos. Ahora el turno del grupo más extraño y que menos pegaba con la temática en sí del festival, Hollow Earth, una mezcla extraña entre electrónica, techno house derivado del “core” y la verdad, sonaron bastante bien, es ese típico grupo que te gustaría encontrarte una noche de fiesta tocando en una sala. Les tocaba ahora a The Fall Of Atlantis, los cuales pueden resumirse en “churro de poliespán pit” y una cover versión metalcore de “It’s my life” de Bon Jovi.

Llegados ya al ecuador de la fiesta era el turno de Black Drops Remains, quienes debido al temporal no pudieron llegar hasta Madrid, por lo que fueron sustituídos por los locales Brothers Till We Die quienes, como de costumbre, realizaron una masacre con mayúsculas. Un show a modo de preview de lo que será la presentación oficial de su LP y de la nueva formación el próximo 13 de Febrero. Y de estos chicos pasamos a Días de Gloria, quienes reventaron también la sala con el más puro hardcore, un show digno de presenciar. Lamentablemente se escuchaban de vez en cuando bastantes acoples, supongo que sabréis por quien, ¿no?

Nos acercábamos al fin del festival y era el turno de Left in the Wake. Digo esto y lo diré por siempre: conozco muchas bandas a nivel mundial que están a cierto nivel y estos señores simplemente se mean en su boca. Como batería no puedo evitar llorar de impotencia cada vez que veo actuar a Hans, un fuera de serie se mire por donde se mire. Ahora tocaba cerrar, tocaba decir adiós a dos grandes días de música en directo, de emociones, y quienes mejor que Against The Waves para dar la despedida al festival. Diez meses después de su última actuación en la capital se dispusieron a hacer la espera merecida, y así fue. Desde el momento que abrieron con Hivemind me di cuenta de que iban a liarla parda, y no me equivoqué. Presentaban también un par de temas de su nuevo trabajo… preparad el culo para cuando salga, solo puedo decir eso.

Así pues concluyó el Core Or Die Fest, 2 días, 24 bandas, una gran organización y solo podemos contar los días hasta el próximo concierto gracias al buen sabor de boca que nos ha dejado la experiencia. ¡Muchas gracias a JUAN MORILLAS por cedernos sus fotos para la crónica!

¡Nos vemos en el pit!

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