Texto: Anthoni Grande
Fotos: Juan Morillas (www.necromance.eu)

El pasado Martes acudimos al décimo aniversario de la Rockzone Magazine en Madrid, con un cartelazo protagonizado por Cancer Bats, Wilderness y This Drama, ¿quién podía rechazar tal oferta?

Pese a ser citados a las ocho no sería casi hasta media hora después cuando se daba el pistoletazo de salida a la noche. Con una sala con todavía gente por llegar, Wilderness empezaban su set a fuego, interconectando cada tema sin descanso alguno entre tema y tema. Desde el primer tema supieron crear la atmósfera perfecta de negatividad chaos a la que estamos acostumbrados, sin perder en ningún solo momento su groove y pesadez característica. Durante unos tres cuartos de hora pudimos presenciar un potente directo, digna representación de lo que es actitud, especialmente con un Xavi incansable, como de costumbre gritando a pelo por encima del PA, bajándose al público, interactuando con el escenario y sus compañeros constantemente… Vamos, todo un espectáculo digno de ver. Entre sus temas de trabajos anteriores bajo su antiguo nombre, Oblivion, también pudimos oír un nuevo tema, muy en su línea. Incluso en relajados y suaves interludios era bastante notable el infierno que estos hombres habían creado, culminando todo como siempre con el más oscuro de los finales: Will presidiendo el escenario de pie sobre su trono, Alex exhalando su ultimo aliento, las guitarras acoplándose una sobre otra y Xavi desviviéndose en el suelo.

cancer batsA continuación venían This Drama. La primera que veíamos esta formación de Tenerife y la verdad es que supieron marcar su terriotorio bastante bien en el escenario. Sinceramente no era uno de mis objetivos de la noche y no me hicieron cambiar de idea, aunque únicamente por los gustos de cada uno. Al César lo que es del César, en prácticamente media hora larga de puro Stoned Hard Rock supieron caldear el ambiente del público, el cual iba aumentando poco a poco, sin parar quietos un solo momento. En un set bastante corriente presenciamos, entre otros, temas de su trabajo The Wasted Youth, principalmente. Lamentablemente, al igual que junto con Wilderness, no gozaron del mejor sonido, ya que se enguarraba todo, sin poder definirse del todo las guitarras, así como la voz, lo cual mejoró con la última banda gracias a la adición de su técnico personal.

Finalmente para cerrar la velada venía el plato fuerte de la noche, los canadienses Cancer Bats. He de decir que iba con las expectativas muuuy altas, tras un par de años esperando este concierto y, aun así, las superaron con creces. Para definir la experiencia, parafrasearé a Liam en uno de sus speechs en la primera mitad del bolo: “vamos a hacer de esto una gran fiesta y liémosla al estilo old-school de los 90”. No se necesita más. Desde el primer momento, con su entrada en escena con una cara similar a la de un niño feliz lleno de éxtasis, se supo que iba a ser una fecha para recordar. Abrieron con True Zero, perteneciente a su nuevo álbum “Searching for Zero”, por aquel entonces, la sala ya se encontraba llena y el público se sumaba en una gran piña en el medio del pit, intentando alcanzar el micro entre stagedive y stagedive.

cancer batsComo niños correteando agustísimo por el jardín de su casa, los canadienses daban un repaso a sus temas insignia como Hail Destroyer, Bricks And Mortar, Lucifer’s Rocking Chair o la cover de Sabotage entre otros. Un set intensísimo con únicamente los speechs de Liam entre tema y tema como descanso, quien también me impresionó gratamente, pues a parte de su inagotabilidad tuvo ciertos detalles como no solo hacer mención de las bandas que les habían acompañado en la gira, sino también sus nombres y procedencia. Mucho respeto para estos señores al igual que simpatía, ya que era divertido verle dirigirse a todo el mundo con móviles o cámaras diciendo que los guardasen, pues nadie iba a sus conciertos a otra cosa que no fuera divertise como nunca, en tono burlesco claro está. Para acabar la noche optaron por Satellites, donde la sala no cesaba los coros, fácilmente escuchables en la otra punta de la ciudad. Así dieron fin a la noche, bajándo después a charlar y hacer el típico meet & greet con el público.

Y así decimos adios al décimo aniversario de la Rockzone, a quienes agradecemos que nos hayan invitado y también comienza la nueva temporada de conciertos. Se acaba el verano pero vuelve lo bueno, ¡y de qué manera empieza!

¡Nos vemos en el pit!

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