Texto: Morpheus Misfit

01. War Pigs
02. Into The Void
03. Under The Sun / Every Day Comes And Goes
04. Snowblind
05. Age Of Reason
06. Black Sabbath
07. Behind The Wall Of Sleep
08. N.I.B.
09. End Of The Beginning
10. Fairies Wear Boots
11. Rat Salad
12. Tommy Clufetos Drum Solo
13. Iron Man
14. God Is Dead?
15. Dirty Women
16. Children Of The Grave

Encore:

17. Paranoid

Puedo prometerte que el 90%, si no es mas, de la música metal que escuchas hoy día tiene su base en Black Sabbath, y si estoy mintiendo que caiga un rayo justiciero y me lleve directo al infierno. Si se tuviese que escribir agradecimientos para Iommi y los suyos por su labor como influencia de cientos de bandas que vinieron detrás de ellos, no bastarían todos los folios del mundo, asi que parecía algo demasiado lógico el pillarse un billete de avión e ir a ver a sus majestades donde pillase mas cerca: en mi caso ha sido Amsterdam este pasado 28 de noviembre, en el Ziggo Dome.

Para ponernos en situación: no hace mucho lanzaron su décimo tercer disco de estudio, titulado simplemente “13″, que supuso el regreso de Ozzy Osbourne a las voces de la banda. Iommi y los suyos ya están mayores, unos con los mismos problemas de drogas y alcohol de siempre, otros superando un cáncer, asi que no hay que ser un adivino para presagiar que ésta gira mundial puede ser la última del grupo, y que sin duda alguna este disco puede ser su disco de despedida (y mas que digno si me preguntan)…si unes todos estos factores, sumado al hecho de que ningún promotor español se ha atrevido a traerlos por estas tierras, era de insensatos perderse esta oportunidad.

Hasta el Ziggo Dome, ubicado justo enfrente del estadio del club de futbol Ajax, nos presentamos el jueves 28 de noviembre a las 19:30 horas para ver a los teloneros Uncle Acid & The Deadbeats. Ya los había visto anteriormente en el Hellfest francés y sabía de lo que eran capaces, pero muchas ganas también había de ver lo que podían hacer en un mega-escenario a puertas cerradas. Lo cierto es que aunque su show fue impecable en cuanto a repertorio y sonido, el escenario parecía quedarles grande (muy estáticos durante todo su show), y asi los 40 minutos de reloj se pasaron rápido entre canción y canción, con muy poca interacción con el público. De todas maneras esas joyas de stoner rock fueron cayendo como bombas en Amsterdam…supongo que la presión es mucha al abrir para los padres.

Poco despúes de las 21:00, tras unas cortinas azules que mostraban reflectados los ángeles de Black Sabbath, se apagaban las luces y la emoción se sentía a flor de piel. Ozzy, Tony, Geezer y Tommy saltan a escena arrancando de la mejor manera posible: “War Pigs” empieza a sonar como agua de mayo y el Ziggo Dome (que curiosamente no estaba a tope de su capacidad) se viene abajo en gritos y aplausos, flashes y coros.

Hace mucho que los mejores años de Ozzy Osbourne se quedaron atrás, pero aun asi es sorprendente ver como aun puede defender grandes clásicos de la banda como “Snowblind” (con imagenes de fondo de Tony Montana aka Scarface) o la mítica doom “Black Sabbath”, al igual de bien que nuevas piezas como “End Of The Beggining” o “God Is Dead?”. De un 10 tendríamos que dar un 8 a la actuación de Ozzy, dejandose descansar en momentos de sofocos, dando rienda suelta a sus bailes y su balanceo de manos para pedir la colaboración del público, inclusive en un momento haciendo gala de su truco mas visto: arrojar un cubo de agua a los presentes de las primeras filas. ¿Cómo no vas a adorar al Principe de las Tinieblas cuando te dice eso de “I am iron man”?

Tony Iommi impecables tras sus inconfundibles riffs y punteos de guitarra, con unos solos que solo el gran maestro puede llevar a cabo, enfundado en su chupa de cuero, su cruz colgando del cuello, y esa mueca que solo puede indicar una cosa: el trabajo del diablo a través de las seis cuerdas. Lo mismo para Geezer Butler, un dios tras las cuatro cuerdas, con dedos mágicos que rechazan púas y sumergen a uno en un extasis de graves que en mas de una ocasión lo hacen ver como uno de los miembros mas sólidos hoy día de Black Sabbath. Geezer se destaba disfrutando asi mismo y nosotros disfrutabamos de él. Por último una gran mención a Tommy Clufetos, batería de gira de Black Sabbath que parecía un Sabbath mas, como si llevase con Iommi y los suyos décadas, totalmente cómodo en cada pieza, y en el gran solo de batería (para nada pesado) justo antes de la parte final del show. Vaya técnica la de este muchacho.

Pues en resumen un gran show de Black Sabbath, manteniendo el nombre de la banda en alto y acabando con un triplete de ensueño: “Dirty Women”, “Children Of The Grave” y “Paranoid” para locura del público presente. Nada mas por el show de videos que se presentan en la pantalla del escenario vale la pena pagar esta entrada, y es algo que posiblemente (y espero mucho equivocarme) el público español no va a llegar a ver. De lo mas grande, a todos los sentidos, que éste servidor ha tenido la oportunidad de ver hasta ahora en directo. Son los padres, los padres fundadores…y mas sabe el diablo por viejo que por diablo.

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